España es una de las economías europeas más expuestas al calor extremo, lo que ya ocasiona pérdidas multimillonarias según diferentes estudios que varían en las estimaciones, pero que coinciden en que el perjuicio se agravará progresivamente en los próximos años hasta el final de la década.Un reciente informe de la aseguradora Allianz calcula unas eventuales pérdidas para la economía española hasta 2030 de 120.000 millones de dólares, alrededor de 105.000 millones de euros equivalentes al 7 % del producto interior bruto (PIB).
La compañía estima que en un escenario de estrés térmico la recaudación por impuestos caería un 1,3 % y los sueldos, entre un 0,7 % y un 1,3 %, mientras que los precios al consumo subirían de forma acumulada un 1,9 % y el desempleo aumentaría 2,45 puntos porcentuales en el mismo periodo.
El informe añade que España se encuentra entre los países cuyo consumo energético per cápita más aumenta durante los episodios de calor más intensos, entre un 4 % y un 5 %.
Un estudio anterior de investigadores de la Universidad de Mannheim y del Banco Central Europeo (BCE) sitúa a España como el país más afectado de la Unión Europea (UE) por los fenómenos meteorológicos extremos provocados por el aumento de la temperatura, con 12.000 millones de pérdidas solo en 2025.








