La economía española sufre después del calor extremo que ha azotado la Península Ibérica durante el verano, que ya promete ser el más cálido de la historia... Al menos hasta el que viene. Varios informes apuntan a que las altas temperaturas de los últimos meses ya han supuesto un coste cercano a los 20.000 millones de euros, mientras que los efectos en la productividad, los trabajadores o los sectores productivos de un fenómeno sin visos de mejora obligan, a marchas forzadas, a adaptarse.

A pesar de que los termómetros han dado una ligera tregua en gran parte del territorio, el peaje a pagar por los días tórridos y las noches infernales es cada vez mayor. Dos informes recientes de Allianz Research y de Triodos Bank apuntan a que el calor de estas semanas ha pasado una factura de entre un 1% y un 1,4% del producto interior bruto (PIB) de la economía española. Es decir, entre 17.000 y 24.000 millones de euros en solo una estación, de acuerdo con los niveles actuales.