Las historias policiales suelen avanzar a partir de certezas: un crimen, un detective, una investigación que busca ordenar el caos. En Sí, cambio, en cambio, el punto de partida es una detective que pasa horas dentro de un auto esperando a un sospechoso que casi nunca aparece, mientras su propia vida comienza a desarmarse. Con ese juego de invertir las reglas del género, Juan Morgenfeld construyó su primer largometraje, una comedia atravesada por los tiempos muertos, el absurdo cotidiano y un modo de producción completamente independiente. La película, protagonizada por Tamara Leschner y María Villar, obtuvo dos menciones en el último BAFICI y llegará a los cines el 23 de julio. “Fue más un impulso por hacer mi primera película que otra cosa”, resume el director. —La película nació a partir de una imagen muy concreta: una detective esperando dentro de un auto. ¿Cómo fue el camino desde esa primera intuición hasta la película final? —El camino en este caso fue bastante intuitivo. Desde que empecé a trabajar en el guion hasta que se filmó pasaron apenas unos pocos meses, por lo que no hubo mucho tiempo para pensar el material. Fue más un impulso por hacer mi primera película que otra cosa.
“Las películas hay que hacerlas, siempre”
El director habla del estreno de Sí, cambio, una comedia policial hecha a pulmón que desafía las reglas del género y la actualidad argentina.







