La interna en el seno de La Libertad Avanza sumó un capítulo de máxima tensión luego de la última sesión en el Senado. Una disputa que expone, como pocas veces, una fractura expuesta e institucional, y sin retorno, entre la titular del Senado y vicepresidenta Victoria Villarruel y la jefa del bloque libertario en la Cámara alta Patricia Bullrich. En la Cámara alta todavía hay ecos del conflicto que se desató gracias al traspié del oficialismo en la sesión del jueves. La falta de cálculos, pero sobre todo de votos, obligó Bullrich a postergar hasta el 6 de agosto el tratamiento del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. La iniciativa chocó contra la resistencia de la oposición dialoguista, inflexible ante el capítulo que habilita la venta de tierras a capitales extranjeros. Y también de la titular del Senado, que horas previas ya le había avisado a la ex ministra por Whatsatpp la inconveniencia del debate. Con las cartas sobre la mesa y a más de 24 horas del escándalo, cerca de la vicepresidenta le contaron a PERFIL que están dadas las condiciones para que el vínculo no tenga una recomposición. “Con una persona que ventila así un chat privado y se pone a atacar con verborragia en redes sociales, imprudente actitud la de la senadora… no corresponde ese trato que tuvo hacia la vice”, describen.