Veinte minutos de reunión privada para limar asperezas.
Así definieron fuentes legislativas la “cumbre” que esta tarde mantuvieron la vicepresidenta Victoria Villarruel y la jefa del bloque de senadores oficialistas, Patricia Bullrich (Capital), en una Cámara alta casi vacía de legisladores por las vacaciones de invierno.
Según pudo saber LA NACION, la conversación tuvo momentos de tensión y concluyó con el acuerdo en torno a una nueva tregua en la que ambas partes se comprometieron a mantener sus posturas, pero sin afectar el funcionamiento de la Cámara alta.
Tampoco faltaron los gestos de distensión, ya que Bullrich le anticipó a Villarruel cuáles serán los planes del oficialismo cuando el Senado retome su actividad plena en la primera semana de agosto.
Las asperezas que se intentaron limar fueron las que quedaron expuestas la semana pasada, cuando se filtró a la prensa una conversación privada entre ambas dirigentes con fuertes discrepancias en torno a la ley de extranjerización de tierras.








