El asesinato del activista trumpista Charlie Kirk, el 10 de septiembre del año pasado, mientras daba una charla al aire libre en la Universidad del Valle de Utah, dio impulso al renacer de la caza de brujas contra la izquierda en Estados Unidos. El presidente, Donald Trump, firmó días después una orden ejecutiva en la que designaba al antifascismo como una “organización terrorista nacional”, a pesar de que es un movimiento sin estructura fija, que amalgama a todos los militantes contra las ideas de extrema derecha. Aunque esa designación no tenía, a nivel legal, efectos vinculantes, cumplió el objetivo de buscar un culpable de la muerte de su aliado político, así como una justificación para emprender medidas más agresivas contra todo tipo de activismo que no concuerde con la visión radical de la Administración Trump.A esa orden le siguió el Memorando Presidencial de Seguridad Nacional 7, con el que Trump instruyó al Departamento de Justicia a “investigar y desarticular redes, entidades y organizaciones que fomenten la violencia política”. Ese documento se justificó en el asesinato de Kirk, pues en su texto recuerda que el presunto asesino, Tyler Robinson, grabó en sus balas utilizadas en el crimen consignas con una “retórica denominada antifascista”.Lee tambiénEste proceso motivó las largas condenas a prisión emitidas el mes pasado, tras una investigación penal, para varios integrantes de lo que los fiscales describieron como una “célula antifa”. Uno de los condenados, en su caso a 100 años de prisión, fue acusado de intento de asesinato por su participación el año pasado en una protesta frente a un centro del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Texas. Los demás recibieron penas de entre 30 y 70 años por delitos que incluyen el apoyo a terroristas, disturbios y conspiración para utilizar y portar explosivos.La Administración Trump está trabajando ahora para exportar a nivel internacional esta lucha contra el activismo de izquierdas. El secretario de Estado, Marco Rubio, invitó este jueves a altos ministros de 65 países para una reunión sobre los peligros del “resurgimiento del terrorismo transnacional de extrema izquierda”.En su discurso de apertura, Rubio afirmó que la amenaza del extremismo extremista se ha reducido “de manera considerable” gracias a la coordinación internacional, pero advirtió de la que, según él, debe ser la prioridad del mundo. Dijo que la violencia de extrema izquierda ha aumentado de manera “innegable”. “Podemos y debemos identificar y cartografiar esta amenaza, y reconstruir nuestra arquitectura antiterrorista para derrotarla”, señaló el secretario de Estado, quien añadió que estos terroristas están motivados por un odio hacia Occidente.Marco Rubio, secretario de Estado de EE.UU.“EE.UU. está construyendo la infraestructura, las alianzas y la estrategia para derrotar al terrorismo de extrema izquierda”Es el mismo discurso que lleva años alimentando Trump, quien durante su campaña presidencial del 2024 advirtió sobre la amenaza del “enemigo interior”. El asesinato de Kirk y, más recientemente, las victorias de varios demócratas progresistas en las primarias del partido, han incentivado todavía más ese relato. En la celebración del 250º aniversario de la independencia de EE.UU., el 4 de julio, insistió en que “no queremos a comunistas en este país. Nunca funcionó y nunca funcionará”. Según él, “el sistema comunista es lo contrario al sistema estadounidense. Nuestros soldados no combatieron al comunismo alrededor del mundo solo para tener de nuevo esta amenaza en América. No lo vamos a permitir”.Sin embargo, lo cierto es que los comunistas representan una parte muy minoritaria del país, y no hay apenas candidatos de este signo ideológico, aunque sí está creciendo la izquierda y, en concreto, las ideas socialdemócratas que reclaman educación y sanidad públicas, así como mayores impuestos para las grandes fortunas.Desde noviembre, Washington ha designado a cuatro organizaciones europeas como Organizaciones Terroristas Extranjeras: Antifa Ost, Frente Revolucionario Internacional, Justicia Proletaria Armada y Autodefensa Revolucionaria de Clase. Rubio prometió el jueves que pronto llegarán más designaciones y celebró que “EE.UU. está construyendo la infraestructura, las alianzas y la estrategia necesarias para derrotar el flagelo del terrorismo de extrema izquierda”.
EE.UU. globaliza la lucha contra el “terrorismo de extrema izquierda”
Marco Rubio reúne a ministros de 65 países para incentivar la cooperación internacional contra sus enemigos políticos












