La UNESCO celebra la 48 sesión del Comité del Patrimonio de la Humanidad en Busan (Corea del Sur) entre el 19 y el 29 de julio. Allí el organismo de Naciones Unidas estudiará un documento, elaborado por sus técnicos, en el que se reconocen avances en la gestión de Doñana, pero también se alerta con toda seriedad y contundencia sobre el mal estado del acuífero y se pone el foco en el nuevo proyecto minero en Aznalcollar por su posible impacto en la zona, que goza del máximo nivel de protección. Según aseguró la organización conservacionista WWF a Público: "¿Este informe puede cambiar durante el encuentro en Busan? Sí. ¿Es habitual que cambie? No".PublicidadAsí, al respecto de la mina, la UNESCO "lamenta que aún no se haya atendido su petición de realizar una evaluación específica de los posibles impactos del proyecto minero de Aznalcóllar […] y solicita además al Estado Parte [España] que remita al Centro del Patrimonio Mundial —para su examen por la UICN [Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza] antes de adoptar decisiones difíciles de revertir— la evaluación de impacto ambiental completa, junto con una evaluación específica de los posibles impactos del proyecto, incluidos los efectos potenciales de los vertidos de la mina en la calidad del agua".Este proyecto, que la compañía que lo promueve defiende que cumple con los requisitos ambientales y que ha recibido las autorizaciones ambientales del Gobierno andaluz, que también asegura tener un plan de vigilancia y control, y el apoyo del Ayuntamiento de Aznalcóllar, está recibiendo, empero, contestación social: a él se opone parte de la comunidad científica, colectivos ecologistas, diversas organizaciones agrarias y pesqueras y también varios alcaldes de la ribera del Guadalquivir, que reclaman que una comisión independiente verifique a instancias de las administraciones la viabilidad medioambiental del proyecto.WWF considera al respecto de este asunto: "Los vertidos mineros de Aznalcóllar al Estuario del Guadalquivir aumentarían los impactos sobre la fauna y los espacios naturales del mismo, ya afectados por los vertidos de la mina de las Cruces, según denuncian los estudios de la Universidad de Sevilla". "Estos estudios —añade la ONG conservacionista— han detectado en peces del Estuario concentraciones de cobre y manganeso que nunca antes se habían reportado en ningún pez en todo el mundo, así como de otros metales que se acercan a los récords mundiales, siendo incluso superiores a los que se registraron tras la rotura de la balsa minera de Aznalcóllar en 1998".WWF exigió este viernes, en la misma línea que otras organizaciones, "que se establezca el cese de los actuales vertidos, una moratoria a la apertura de la mina de Aznalcóllar y la creación de un comité de expertos independientes que analice en profundidad y de manera integrada todos los efectos, tanto ecológicos, como socioeconómicos y de seguridad de las poblaciones­ de los nuevos vertidos mineros al Estuario".PublicidadEl informe recoge también lo siguiente: "[La UNESCO] reitera su opinión de que, si no se revierte el deterioro del acuífero de Doñana mediante la aplicación rápida y eficaz de medidas de conservación, la degradación continuada podría provocar repercusiones negativas significativas [en el] bien y efectos perjudiciales para sus características intrínsecas". Ello, remacha el documento, "podría crear las condiciones para la inscripción del bien en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro". El texto se cierra con la petición a España para que "presente al Centro del Patrimonio Mundial, antes del 1 de febrero de 2027, un informe actualizado sobre el estado de conservación del bien y la aplicación de lo anteriormente expuesto" para que sea examinado por el Comité en su próxima reunión, la 49. El último informe de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir sobre la cuestión está referido al año pasado, el 2024-25 y recoge en sus conclusiones que, a pesar de las lluvias, "el actual grado y modo de explotación de los recursos subterráneos en zonas del acuífero compromete su buen estado y el de los ecosistemas terrestres dependientes, lo que se evidencia en que tres de las cinco [masas de agua] integrantes del sistema no alcanzan el buen estado cuantitativo".Antes, en el documento, la UNESCO alertaba, en esta línea, de que causaba "profunda preocupación (utmost concern)" que "las masas de agua subterránea" permanezcan en este estado "debido a la sobreexplotación continua, a pesar de los esfuerzos sostenidos del Estado Parte [España], y reitera con firmeza su solicitud de implementar plenamente, con carácter de urgencia, todas las recomendaciones" que se hicieron ya en 2020, "en particular aquellas relacionadas con la evaluación de las tasas de recarga de aguas subterráneas y el establecimiento de umbrales de extracción exigibles y sostenibles". PublicidadAl mismo tiempo, el documento "valora positivamente" algunos "avances". Destaca en esta dirección "el establecimiento y la puesta en marcha de las Comunidades de Usuarios de Aguas Subterráneas (CUMAS)", que, si funcionan como deben, deberían ser un elemento corrector en uso del agua sostenible, según las organizaciones ecologistas, y "alienta nuevamente" a España "a continuar y reforzar sus esfuerzos para mejorar la gobernanza de las aguas subterráneas". Según argumentó España en un documento enviado a la UNESCO, desde 2019, "1.214 pozos han sido objeto de procedimientos de clausura, sellado, regularización o trámites legales conexos. Las labores de seguimiento y control se han reforzado aún más mediante campañas de inspección, sanciones, teledetección y sistemas asistidos por inteligencia artificial, la ampliación y automatización de la red piezométrica, la modernización del Registro de Aguas y la suspensión continuada de nuevas concesiones".España alegó también que "los avances en la constitución de CUMAS" incluyen que el programa de actuación para una de las masas de agua en peligro (son tres de las cinco que componen el acuífero”, ya aprobado en julio de 2025, "establece una reducción del 15% en las extracciones de agua". Los programas de actuación para las otras dos masas de agua subterránea identificadas en riesgo "están aún pendientes de aprobación".La UNESCO "valora positivamente" también "la gestión orientada a la conservación de Veta la Palma", una finca comprada por la Junta de Andalucía, que amplía la zona de protección y el agua disponible. España argumenta que "la antigua explotación acuícola de Veta la Palma, adyacente a la propiedad adquirida en 2023, se gestiona con un enfoque centrado en la conservación de la biodiversidad, con el objetivo de apoyar el mantenimiento de la biodiversidad de Doñana, mejorar su resiliencia y capacidad de adaptación al cambio climático, y reforzar su papel ecológico estratégico en el estuario del Guadalquivir a medio y largo plazo".Para Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF España: "UNESCO exige a España demostrar de una vez, resultados concretos y medibles, más allá de avances administrativos o aprobación de planes y actuaciones que no se ejecutan sobre el terreno. Reconoce una mejora en algunas cuestiones, pero advierte de forma clara que la recuperación ecológica del acuífero y los ecosistemas es deficiente".