Mientras continúa el debate en torno a la reactivación de la explotación minera en Touro (A Coruña), el ayuntamiento de la localidad acaba de publicar un informe encargado por su administración para conocer el estado de los ríos y afluentes que rodean la antigua explotación. La conclusión del estudio evidencia la persistencia de una afectación ambiental que en el consitorio se considera preocupante. El informe pericial revela la presencia de concentraciones de aluminio en las aguas de la localidad que multiplican por veinte los límites legales establecidos por el CEDEX en la Direciva MArco del Agua. Lo mismo sucede con las concentraciones de hierro, que están 18 veces por encima de los valores de referencia; y el magnesio, diecisiete por encima.

El informe pericial independiente encargado por el Ayuntamiento de Touro (A Coruña), el primero promovido por el mismo, ha certificado que la afección ambiental causada por la actividad de la antigua mina de Touro-O Pino (cesada en 1986) “persiste” en puntos de los cursos fluviales de su entorno.

Esta es la conclusión a la que ha llegado este trabajo elaborado por Tysgal Medioambiente a petición del área dirigida por el concejal Darío Rey. Su propósito era evaluar el estado actual de las aguas superficiales a través del análisis de los principales parámetros físico-químicos determinados en las muestras recogidas durante una campaña del 20 de mayo de 2026.