La Ribeira Sacra no será, por el momento, Patrimonio Mundial de la Unesco, aunque su candidatura seguirá viva tras la decisión adoptada este lunes por el Comité de Patrimonio Mundial reunido en Busán (Corea del Sur). Después de varias horas de debate y de intensas negociaciones entre los países miembros, el organismo internacional ha optado por devolver el expediente a España para que pueda introducir mejoras y completar la documentación antes de volver a presentarlo, evitando así que el proceso tenga que comenzar desde cero.
El pleno del Comité ha aprobado una resolución de referral o devolución técnica, la opción más favorable cuando una candidatura no consigue la inscripción inmediata. La propuesta salió adelante gracias al respaldo de un bloque de 15 países encabezado por Perú, frente a la postura defendida por otros estados, como Suiza y Chequia, que apostaban por un deferral o aplazamiento, una medida mucho más severa que habría obligado a rehacer prácticamente toda la candidatura. La decisión supone un alivio para la candidatura gallega y para las administraciones que la impulsan, ya que el informe inicial del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos), organismo asesor de la Unesco, recomendaba directamente no inscribir la Ribeira Sacra en la Lista del Patrimonio Mundial.














