(Desde San Pablo) — Una encuesta realizada por Genial/Quaest, una de las más prestigiosas consultoras brasileñas, reveló que la estrategia del norteamericano Donald Trump con relación a Brasil, y más específicamente respecto al presidente Lula da Silva, tuvo un impacto exactamente contrario al esperado. El miércoles la Casa Blanca anunció la plena vigencia de impuestos arancelarios más elevados con el objetivo expreso de impedir las importaciones de productos brasileños. De hecho, le adicionó un gravamen de 25% a las tres cuartas partes de las exportaciones del país sudamericano. Pero lejos de perjudicar a Lula, quien aspira a su reelección en las presidenciales de octubre, provocó una fuerte fragilización del candidato de ultraderecha, el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Esto esfumó la “creencia” de la Administración norteamericana sobre el “poder” de su injerencia política, diseñada para provocar una derrota del jefe de Estado en los próximos comicios. Lo cierto es que la decisión “trumpista” aumentó la popularidad de Lula y bajó la de su oponente Flavio, a tal punto que la distancia entre ambos trepó de los 6 puntos verificados a comienzos de junio a 8 puntos en la actualidad. Los resultados de la investigación de Quaest no dejan lugar a dudas: en una segunda vuelta, Lula obtiene 45% de los votos y Flávio solo consigue 37%. De acuerdo con la consultora, la mayoría (51%) de los encuestados considera que la “culpa” de los pesados aranceles fue del senador Flávio, quien le habría pedido a Trump adoptar la resolución cuando lo visitó en mayo en Washington.
Las medidas de Trump contra Lula
La nueva norma de Estados Unidos llevó a un número significativo de votantes brasileños a abandonar al candidato ultraderechista Flávio Bolsonaro.













