Noticia Exclusivo suscriptores Un estudio liderado por investigadores de la Uniatlántico descubrió que el lugar se ha convertido en un depósito natural de basura marina. Aunque en Isla Arena no vive nadie, investigadores encontraron 830 residuos plásticos acumulados en apenas 779 metros cuadrados. Foto: Nelson RangelPERIODISTA17.07.2026 10:45 Actualizado: 17.07.2026 10:45
En Isla Arena nadie saca la basura. Nadie vive allí, no hay comercios, hoteles ni turistas permanentes. Sin embargo, este pequeño islote del Caribe colombiano terminó convertido en un inesperado depósito de residuos plásticos. LEA TAMBIÉN En una sola jornada de trabajo de campo, investigadores recogieron 830 desechos en apenas 779 metros cuadrados de superficie. Más del 95 % correspondía a plástico y, de ellos, cerca del 80 % eran botellas de bebidas.El hallazgo hace parte de una investigación liderada por la Universidad del Atlántico y publicada en la revista científica Marine Pollution Bulletin, que concluye que Isla Arena funciona como un punto de acumulación de basura arrastrada por las corrientes marinas desde distintos sectores del Caribe colombiano.Una isla que refleja lo que ocurre en tierra firmeUbicada en el departamento de Bolívar y con menos de un metro sobre el nivel del mar, Isla Arena no genera residuos propios. Precisamente por esa condición, los investigadores la consideran un laboratorio natural para entender cómo los desechos producidos en tierra terminan afectando ecosistemas alejados de los centros urbanos.Isla Arena, un pequeño islote deshabitado del Caribe colombiano, Foto:Nelson RangelLa densidad encontrada fue de 1,07 residuos por metro cuadrado, una cifra comparable con la registrada en varias islas habitadas del mundo.'Isla Arena no genera un solo residuo, pero funciona como un espejo de lo que consumimos en tierra firme. Que casi el 80 % de lo que encontramos sean botellas de bebidas nos dice que la simplificación de nuestros hábitos de consumo se está escribiendo, literalmente, sobre las playas del Caribe', explicó Nelson Rangel-Buitrago, investigador de la Universidad del Atlántico y autor principal del estudio.Isla Arena no genera un solo residuo, pero funciona como un espejo de lo que consumimos en tierra firme. Que casi el 80 % de lo que encontramos sean botellas de bebidas nos dice que la simplificación de nuestros hábitos de consumo se está escribiendo, literalmente, sobre las playas del CaribeNelson Rangel-BuitragoInvestigador de la Universidad del AtlánticoLos científicos advierten que el islote actúa como una zona de retención donde confluyen los residuos transportados por los vientos, las corrientes y el oleaje provenientes de zonas costeras con alta densidad de población.Del plástico al responsableMás allá de la cantidad de basura encontrada, el estudio introdujo una herramienta que podría cambiar la forma de analizar la contaminación marina.El trabajo evidencia el impacto del consumo humano sobre ecosistemas sin población. Foto:Nelson RangelLos investigadores combinaron el sistema internacional de clasificación de residuos con una metodología desarrollada por el propio equipo científico, que permite identificar el fabricante, la marca comercial y el país de origen. LEA TAMBIÉN Gracias a ese procedimiento fue posible determinar que el 28 % de los plásticos aún conservaba información suficiente para rastrear su procedencia.Entre los residuos identificables, Colombia concentró la mayor cantidad de objetos, con 225 de los 233 cuya procedencia pudo establecerse. También aparecieron envases provenientes de Panamá, Guatemala y Tailandia.Aunque el islote no tiene habitantes, las corrientes marinas depositan allí toneladas de plástico. Foto:Nelson Rangel'El gran salto de este trabajo es que dejamos de contar residuos de forma anónima y empezamos a preguntarnos quién los produce. Eso abre la puerta a conversaciones sobre responsabilidad compartida y prevención que antes eran imposibles con los métodos convencionales', señaló Rangel-Buitrago.Una herramienta para enfrentar la contaminaciónLos autores aclaran que el estudio corresponde a una única campaña de muestreo y que sus resultados no pueden extrapolarse automáticamente a todas las islas del Caribe. Sin embargo, consideran que la metodología desarrollada representa un avance para fortalecer las políticas de responsabilidad extendida del productor y mejorar el seguimiento de la contaminación por plásticos. LEA TAMBIÉN El trabajo también pone en evidencia que ecosistemas sensibles como Isla Arena, donde existen arrecifes coralinos, macroalgas y praderas de pastos marinos, terminan recibiendo el impacto de residuos generados a kilómetros de distancia.Más que un islote deshabitado, Isla Arena se convirtió en un indicador silencioso de cómo los hábitos de consumo y las deficiencias en la gestión de residuos terminan dejando huellas incluso en lugares donde nadie vive. Y esa, concluyen los investigadores, es quizá la evidencia más clara de que la contaminación por plásticos ya no reconoce fronteras.LEONARDO HERRERA DELGANS periodista EL TIEMPO CARIBE leoher@eltiempo.com y en X:@leoher70 Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.












