Mientras Javier Milei planea convertirse en el segundo presidente en viajar a Londres desde la guerra de 1982, la administración británica de las Islas Malvinas avanza con la explotación de los recursos naturales. Al multimillonario proyecto petrolero en la cuenca León Marino, revelado por Perfil en 2025, se sumó la prórroga de los derechos de explotación pesquera hasta 2047 que habilitó a empresas de España, Taiwán, Corea, Vanuatu y Reino Unido a explotar los recursos pesqueros dentro de la zona económica exclusiva argentina a través de licencias ilegales, en función de la ley internacional y local que prohíben la explotación del territorio en disputa. En 2022, la administración británica de las Malvinas extendió por 25 años los derechos de explotación de las principales pesquerías comerciales, consolidando un esquema que garantiza previsibilidad a las empresas hasta 2047 y refuerza el modelo económico del enclave colonial basado en la explotación de recursos naturales, en un contexto geopolítico inédito donde el Atlántico sur se convirtió en un nodo geoestratégico a nivel mundial, en función de sus recursos naturales y la proyección a la Antártida. La decisión quedó plasmada en una resolución publicada el 31 de mayo de 2022 en el Boletín Oficial del gobierno británico de las Malvinas, donde figura que el director of Pesca estableció que las nuevas Cuotas Individuales Transferibles (ITQ, por sus siglas en inglés), que refieren a los derechos de explotación pesquera, "serán otorgadas por un período de 25 años a partir del 1 de enero de 2023", consolidando un régimen de largo plazo para las principales empresas del sector. En la práctica, el nuevo esquema garantiza esos derechos de explotación hasta 2047, salvo que sean cancelados conforme a la normativa vigente.