Pau Cubarsí va camino de convertirse en un futbolista de época. El central azulgrana ya ha demostrado en muchas ocasiones que tiene mimbres para convertirse en un gran futbolista, pero lo que está haciendo en este Mundial le está convirtiendo en uno de los mejores centrales del mundo. La solidez defensiva de la que está dotando a España, formando una pareja inexpugnable con Aymeric Laporte, le hace ser una de las razones para que España crea en su segundo título. La Selección está firmando una Copa del Mundo de elevadísimo nivel, brillando en todas las facetas y convirtiéndose en un equipo en el sentido más amplio de la palabra. El trabajo, el sacrificio, las ayudas al compañero y el esfuerzo no se están negociando, siempre pensando en el bien colectivo por encima de todas las individualidades. Y el mejor ejemplo es el de Cubarsí, un futbolista que, sin elevar la voz, está firmando un Mundial de elevadísimo nivel. TE PUEDE INTERESAR Fino en el corte, inteligente en la anticipación, fuerte en el cuerpo a cuerpo y con buena salida de balón, se ha convertido en una pieza clave para Luis de la Fuente, confirmando que su insolente juventud no es un problema para demostrar por qué es uno de los mejores defensas del mundo. Solo tiene 19 años y el techo de crecimiento es realmente elevado, pero su nivel ya es tan alto que hace presagiar una evolución que le puede elevar a la categoría de leyenda. Paolo Maldini, posiblemente uno de los mejores defensas de todos los tiempos, lo tenía muy claro: "Pau Cubarsí es un central generacional. Ante Portugal, no permitió que el ataque hiciera nada durante 90 minutos. También fue excepcional con el balón, jugando constantemente pases brillantes hacia adelante. Nunca he visto un defensor más talentoso en mi vida. Cuando termine su carrera, estoy seguro de que será considerado el mejor central de todos los tiempos". Casi nada. El paso adelante que ha dado Cubarsí en este Mundial es impresionante. Pocas veces se ha visto a un jugador tan joven con tanta solvencia en acciones casi a vida o muerte y, sobre todo, con la cabeza tan centrada para entender lo que se necesita en cada momento. Y sin decir una palabra más alta que la otra. La seguridad que ofrece en la parcela defensiva es una de las grandes noticias de España, aunque ahora tiene la misión más difícil: parar, ni más ni menos, que a Leo Messi. Nadie va a descubrir ahora al astro argentino, pero para Cubarsí será especial medirse a él, pues es su gran ídolo. "Sería un sueño jugar contra Messi, sobre todo porque significaría que estoy en la final del Mundial. Sería una oportunidad de ganarlo. Si fuera contra Messi, realmente sería un sueño que tengo desde pequeño. Toda mi familia es del Barça y siempre ha sido mi ídolo y referente. Tengo muchas ganas de conocerlo", afirmaba en una entrevista con Sport. Marcar a Messi, la última misión de Cubarsí. (Tom Weller/dpa15) Se han cumplido sus predicciones y Cubarsí jugará la final del Mundial contra Messi. Será su verdadera prueba de fuego para ver dónde se encuentra realmente, pues tendrá que estar pendiente del marcaje, de las vigilancias y de las coberturas de uno de los mejores jugadores de todos los tiempos. Y, además, de su gran ídolo de niñez, con el que no llegó a coincidir en el primer equipo azulgrana, pues el joven central llegó un par de temporadas después de su salida. Es la última frontera que le queda a Cubarsí para erigirse como uno de los mejores del torneo. Pocos centrales han estado al nivel del azulgrana en la competición más exigente del planeta y está a un paso de redondear su actuación de la mejor manera posible. Ahora, la labor no es sencilla: parar a Messi. ¿Lo conseguirá? Será la piedra de toque que sirva para medir cuál es su verdadero nivel. Y, sobre todo, porque es una de las piezas clave de España para soñar con la segunda estrella. Pau Cubarsí va camino de convertirse en un futbolista de época. El central azulgrana ya ha demostrado en muchas ocasiones que tiene mimbres para convertirse en un gran futbolista, pero lo que está haciendo en este Mundial le está convirtiendo en uno de los mejores centrales del mundo. La solidez defensiva de la que está dotando a España, formando una pareja inexpugnable con Aymeric Laporte, le hace ser una de las razones para que España crea en su segundo título.