Inma Lid�nEnviada especial AtlantaActualizado Mi�rcoles,
julio
21:09�Cuando tienes el bal�n, el rival no puede hacerte da�o�. En esa frase resume Luis de la Fuente la idea que ha convertido a Espa�a en el equipo m�s s�lido de la Copa del Mundo. No involucra solo a las defensas, sino que se inicia con la presi�n del delantero, siempre Mikel Oyarzabal, para provocar las p�rdidas del rival y dominar el juego. As� se ha plantado Espa�a en la final con un s�lo gol encajado, el que le marc� Charles de Ketelaere en cuartos de final. Ni siquiera cuando la selecci�n levant� la primera Copa del Mundo en Sud�frica, logr� mantener su porter�a tan protegida. Entonces, a Iker Casillas le marcaron dos goles en siete partidos, con una defensa de �poca como la formada por Sergio Ramos, Gerard Piqu�, Carles Puyol y Joan Capdevila.No tiene tantas horas de vuelo al m�s alto nivel la que empez� a construir Luis de la Fuente en la Eurocopa y retoc� despu�s, pero est� resultando igual de efectiva. De hecho, ser� la mejor en la historia de los Mundiales. La peor cifra se dio en 2014 en Brasil. La campeona del mundo no pas� de la fase de grupos y se volvi� a Espa�a con Casillas habiendo recibido siete goles en s�lo dos partidos: cinco de Pa�ses Bajos y dos de Chile. Tampoco le fue demasiado bien a la selecci�n en Estados Unidos en 1994, cuando lleg� hasta cuartos, cayendo contra Italia, y a Andoni Zubizarreta le metieron seis tantos.Para saber m�sJam�s han vuelto a repetirse esos n�meros, que no s�lo dan a entender que Espa�a era d�bil, sino que el equipo hab�a sido nunca tan s�lido hasta hoy. La clave, como recuerda siempre De la Fuente, es mantener la pelota, y Espa�a la tiene de media un 60% en todos los partidos. Pero, adem�s, en las estad�sticas de la FIFA aparece como la defensa que m�s presiones defensivas completa. Y eso es tarea de todo el equipo y la que provoca m�s p�rdidas de bal�n en los rivales. Hasta la final, un total de 224. En presiones directas es el sexto equipo.0,31 de Francia en 'expected goals'Un esfuerzo colectivo que empieza en el delantero y acaba en los cuatro defensas. El Mundial de la pareja Cubars�-Laporte est� siendo casi perfecto. Su compenetraci�n, su facilidad para adelantar l�neas y su precisi�n a la hora de jugar la pelota dejan con pocas opciones a los delanteros rivales, que tambi�n se encuentran con su contundencia cuando es necesario. Si Marc Cucurella fue el gran descubrimiento de la Eurocopa, Pedro Porro lo est� siendo del Mundial. Son veloces en las recuperaciones defensivas, pero su proyecci�n en ataque tambi�n es imprescindible. Dos goles vitales suma el lateral extreme�o.Ante Francia, el trabajo defensivo fue sublime. Espa�a sec� a la selecci�n que hab�a marcado una media de 2,6 goles por partido, que tiene un tridente letal al que le gan� todos los duelos. Los bleus, con un raqu�tico 0,31 en la m�trica de expected goals, no fueron capaces ni una sola vez de tirar entre palos. O al menos reflejan los datos de la FIFA que no contabilizan una parada de Unai Sim�n a un centro raso pegado al poste de Kylian Mbapp�.El once inicial de Espa�a en la semifinal ante Francia.AFPFigura clave en este balance es Rodrigo Hern�ndez. El centrocampista, que ha vuelto al nivel de la Eurocopa con el que conquist� el Bal�n de Oro, encabeza el ranking de acciones defensivas de la FIFA. Y lo hace por delante de centrales como Dayot Upamecano o incluso Cubars� y Laporte. Con el medio del Manchester City, tiene un seguro de vida. Se incrusta formando un tri�ngulo defensivo cuando es necesario y arrancar los ataques con salida de bal�n limpia. El martes en Dallas, aunque no pareciera que su equipo lo necesitase, recorri� 12,5 kil�metros.Esta solidez que Espa�a luce en Estados Unidos empez� a fraguarse durante la Eurocopa, cuando s�lo recibi� cuatro goles de Georgia, Alemania, Francia e Inglaterra. Despu�s, la clasificaci�n para el Mundial la cerr� de forma brillante con solo dos tantos en contra, que fueron los que le hizo Turqu�a en La Cartuja (2-2) durante la �ltima jornada, cuando el equipo ya ten�a el billete en el bolsillo.














