La sede de la Audiencia Provincial de Madrid se convertirá en el escenario del juicio a la mujer de Pedro Sánchez. Es la primera vez en democracia que la cónyuge de un presidente del Gobierno se sienta en el banquillo de los acusados. Tras el juicio y la posterior condena de su cuñado, David Sánchez, Begoña Gómez será el segundo miembro de la familia del líder del Ejecutivo que se someta al escrutinio de la justicia, en este caso, con un jurado popular como encargado de decidir sobre si es culpable o no de la comisión de presuntos delitos de malversación y tráfico de influencias. Nueve ciudadanos de Madrid designados por sorteo serán quienes compongan el jurado, junto a otros dos miembros sustitutos. En sus manos quedará el futuro de la esposa del líder del PSOE, quien se mantiene a la espera de que el juez emita un nuevo auto de procesamiento y de que las partes presenten sus escritos de acusación. Expertos en derecho penal consultados por El Confidencial aseguran que Begoña Gómez podría enfrentarse a peticiones de prisión de hasta cinco años. Este baremo es el resultado de la suma de las penas previstas para los delitos avalados por la Sección 23 de la Audiencia de Madrid, que además ha acordado tumbar los delitos de apropiación indebida y corrupción en los negocios. Los magistrados incluyen los hechos delictivos atribuibles a Begoña Gómez bajo el paraguas del artículo 432 bis del Código Penal, que prevé penas de entre seis meses y tres años de prisión. A esto se le suma un delito de tráfico de influencias, castigado con hasta dos años de cárcel, sumando así un máximo de cinco años. TE PUEDE INTERESAR No obstante, varios penalistas advierten de que ese escenario podría variar con los escritos de acusación o, incluso, durante la propia celebración del juicio. El abogado penalista Víctor Ávila explica que si las acusaciones consideran que los hechos encajan en la modalidad agravada de la malversación, la petición de pena podría elevarse hasta los diez años de prisión, a lo que se sumaría una eventual pena de inhabilitación de entre 10 y 20 años. En ese supuesto, las acusaciones tendrían que acreditar que el valor real del software supera los 50.000 euros. El abogado penalista detalla, además, que si las acusaciones consiguieran acreditar que el valor del software supera los 250.000 euros, el Código Penal obliga a imponer "la pena de prisión en su mitad superior, pudiendo llegar a la pena superior en grado". TE PUEDE INTERESAR Respecto al tráfico de influencias, la horquilla varía entre los seis meses y los dos años de prisión. No obstante, cabe destacar la advertencia que los magistrados de la Audiencia de Madrid recogen en su auto, en el que recuerdan que si finalmente se constata que Begoña Gómez obtuvo el beneficio perseguido con la comisión del delito de tráfico de influencias, "se produce una agravación de la responsabilidad penal", lo que se traduciría en la imposición de una pena de dos años de prisión. Los primeros en marcar el futuro inmediato de la mujer de Pedro Sánchez serán los representantes de las acusaciones populares, que tendrán que formular sus escritos de acusación en los próximos meses. Justo después, el instructor podrá dictar un auto de apertura de juicio oral, el primer paso para que la Audiencia Provincial de Madrid acuerde la fecha de la vista oral, que previsiblemente no se celebrará como mínimo hasta dentro de un año. Siete votos de nueve para emitir una condena Los que tendrán la última palabra serán los miembros del jurado popular. El tribunal del jurado estará compuesto por nueve ciudadanos que podrán escuchar durante el juicio las declaraciones de testigos, acusados, peritos y examinar las pruebas recopiladas por la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil. Su cometido será emitir un veredicto de culpabilidad o no culpabilidad sobre la mujer de Pedro Sánchez y su asesora, Cristina Álvarez. Eso sí, se necesitaría una mayoría de siete votos para la redacción de una sentencia condenatoria. TE PUEDE INTERESAR El abogado penalista Marcos García Montes, experto en procedimientos con tribunal jurado, describe los puntos más importantes de este procedimiento. El primer paso será elegir por sorteo a un total de 20 personas, sobre las que se hará una primera criba. Los elegidos podrán "excusarse haciendo constar que son mayores de 65 años, que tienen alguna discapacidad o personas dependientes a su lado". Una vez descartados, será el turno de las partes, que podrán recusar a aquellos candidatos que no convengan a su causa. El letrado detalla que este procedimiento se celebra a puerta cerrada. Cada parte podrá recusar a cuatro candidatos. Una vez que la lista se reduce, la suerte está echada. Ya solo quedan "nueve hombres sin piedad, como dicen los americanos" que tendrán el poder de condenar o no a la mujer del presidente. Pese a que la responsabilidad de considerar culpable o no culpable a los acusados recaiga sobre los miembros del tribunal jurado, el encargado de redactar la sentencia será el presidente del tribunal. La abogada Emilia Zaballos destaca como garante de seguridad jurídica que las penas sean impuestas por un juez especializado. TE PUEDE INTERESAR Si el jurado popular considera que Begoña Gómez y su asistente en Moncloa son culpables, le corresponderá al juez fijar la pena que proceda dentro de los márgenes previstos por el Código Penal. Si, por el contrario, el jurado emite un veredicto de no culpabilidad, la resolución será absolutoria. Para esto último basta con que cinco miembros del jurado voten en contra de una condena. Muchos hablan de que la elección del juez Peinado de someter a la esposa de Pedro Sánchez al escrutinio de un jurado popular jugará en su contra. No obstante, los expertos penalistas consultados por este medio se muestran reacios a este argumento. Por ejemplo, el abogado Víctor Ávila destaca el hecho de que para condenar a un acusado se necesiten siete votos de nueve y que para bloquear esa condena basten solo tres votos. "Solo tres personas de nueve votando a favor de la inocencia es suficiente para que no haya condena posible. Además, en un asunto tan cargado políticamente como este, en una provincia como Madrid, con la polarización que hay en la calle, que al menos tres de cada nueve ciudadanos elegidos al azar lleguen a la sala con una convicción favorable a la investigada no parece en absoluto descabellado. Paradójicamente, el procedimiento que muchos perciben como una persecución podría terminar siendo el más favorable para Begoña Gómez", añade. La sede de la Audiencia Provincial de Madrid se convertirá en el escenario del juicio a la mujer de Pedro Sánchez. Es la primera vez en democracia que la cónyuge de un presidente del Gobierno se sienta en el banquillo de los acusados. Tras el juicio y la posterior condena de su cuñado, David Sánchez, Begoña Gómez será el segundo miembro de la familia del líder del Ejecutivo que se someta al escrutinio de la justicia, en este caso, con un jurado popular como encargado de decidir sobre si es culpable o no de la comisión de presuntos delitos de malversación y tráfico de influencias.