En 2018, la plataforma change.org recogió 21.734 firmas reclamando la creación de un monumento a los Tercios de la Monarquía Hispánica “para inmortalizar la figura de los soldados que, de forma anónima, cambiaron el devenir de los hechos” en los siglos XVI y XVII. Ocho años después, cumplido el objetivo de recaudar buena parte del dinero necesario, la gigantesca escultura de bronce ―rozará los seis metros altura con el pedestal― está terminada, pero guardada en un almacén de Arganda del Rey (Madrid), porque las cuatro asociaciones que la promovieron no se ponen de acuerdo sobre dónde colocarla: en la Castellana madrileña, cerca del Bernabéu, o enfrente al monasterio de San Lorenzo de El Escorial, en su lonja. La asociación 31 de Enero Tercios la quiere enfrente del monasterio de Felipe II “porque, por razones obvias, es el lugar adecuado”. Las otras tres entidades ―Amigos del Camino Español, Fundación Tercio de Extranjeros y Fundación Arte e Historia Augusto Ferrer-Dalmau ― prefieren la Castellana, por “donde transitan millones de personas cada año”. El pintor Ferrer-Dalmau, que realizó el bosquejo de la escultura, reconoce que a él le parece más adecuado San Lorenzo de El Escorial, pero admite que la recaudación se hizo para ubicar el monumento en Madrid capital. “Y así debe ser. Si se cambia de ubicación, hasta nos podrían reclamar las donaciones”, afirma el pintor, cuya fundación ha logrado buena parte de la financiación. Para sufragar el conjunto (326.922,25 euros, sin contar el pedestal), se realizó una cuestación a través de la plataforma Lánzanos. Las aportaciones iban de 20 a 1.500 euros, y en ellas participaron, además de particulares, empresas privadas y la Casa de Alba, según se lee en la web del conjunto escultórico. El 9 de julio de 2019, el entonces jefe del Estado Mayor de la Defensa, Fernando Alejandre Martínez, informó en un escrito al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, sobre la iniciativa. El 28 de noviembre de ese año, el presidente de la Fundación Dalmau, Pedro de Borbón Dos Sicilias y de Orleans, le indicó también al regidor que su entidad “había tomado el testigo del proyecto”, según la documentación oficial a la que ha tenido acceso EL PAÍS. El presidente de la Fundación Dalmau proponía como ubicación “los jardines en la falda de la colina sobre la que se asienta la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de la Universidad Politécnica de Madrid”, en la Castellana. Pero los técnicos municipales consideraron que esta localización “no era viable por situarse en un jardín catalogado y presentar afecciones graves a la masa vegetal”. El Ayuntamiento y la fundación buscaron entonces otros lugares, que enviaron a la Comisión de Calidad del Paisaje Urbano para que decidiese. Este organismo, el 12 de junio de 2025, aprobó ubicarlo en el cruce paseo de la Castellana 122 con la calle de los Hermanos Pinzón, no demasiado lejos de la primera ubicación. El conjunto consta de cinco figuras: un capitán, un piquero, un arcabucero, un alférez o abanderado y un enigmático perro, símbolo de la lealtad. Cada figura mide 2,60 metros, a lo que hay que añadir la altura proporcional de la pica, la bandera y el pedestal, unos seis metros en total. Las figuras ya están fundidas y pendientes de darles la patina, la bendición (lavado) y ensamblarlas. Según la versión de la Fundación 31 de Enero Tercios, en una reunión convocada para aclarar el sistema de financiación y la ubicacion (faltan por abonar al escultor Salvador Amaya unos 46.000 euros), “la fundación Dalmau tomó, sin previo debate y con nuestra oposición, el control de la gestión”·. Según 31 de Enero, el general Alejandre, patrono de la Fundación Dalmau, “se autoproclamó coordinador del proyecto” y eligió la ubicación en la calle de los Hermanos Pinzón porque le “pareció mejor”. Sin embargo, 31 de Enero rechaza el nuevo lugar porque está “detras una marquesina de autobús y con las esculturas mirando a los edificios residenciales de la zona, es decir, mirando a la pared”. Alejandre refuta estas palabras. Afirma que el Ayuntamiento les ofreció varias alternativas. “Nosotros somos dueños de la estatua, pero el Ayuntamiento decide dónde se pone. Yo no me he arrogado nada. 31 de Enero hizo el crowfunding, pero solo lograron un tercio o menos de lo necesario. El resto de la cantidad la ha conseguido la Fundación Dalmau”, sostiene. El general Alejandre afirma que el 17 de octubre de 2017, cuando él era JEMAD, el máximo responsable del Ejército español, el teniente general César Muro, de la asociación Amigos del Camino Español, y el pintor Ferrer-Dalmau le presentaron el proyecto. “En ese momento, no existía 31 de Enero. No los conozco hasta 2020″, señala. Pero 31 Enero insiste en que el cambio de ubicación se ha hecho “sin debate alguno, es una mera imposición, y teniendo en cuenta además que el monumento, a nuestro juicio y por sentido común, no pinta absolutamente nada en una zona moderna, al lado del estadio Santiago Bernabéu. En definitiva, en una zona sin contextualización alguna. Nuestra asociación, no solo manifestó su horror y desacuerdo, sino que iniciamos la búsqueda de otras posibilidades”. Juan Antonio Díaz Díaz, coronel de la Legión y máximo responsable de la Fundación Tercio de Extranjeros, es partidario de que el monumento se instale en la Castellana. “La oferta del Ayuntamiento me parece la más correcta y, además, como está muy cerca del monumento a la Legión, para nosotros es el lugar perfecto. Nosotros también tenemos tercios”. El teniente general César Muro, de la Asociación Camino Español, recuerda que el primer proyecto se lo presentó él mismo a la exalcaldesa Manuela Carmena. “Ella no lo veía y dijo que, en todo caso, se colocase en Valdebebas (a las afueras de la capital). A nosotros ese lugar no nos parecía bien. Luego, llegaron las elecciones y ganó Almeida, que estuvo de acuerdo en la Castellana”. El militar se muestra completamente partidario de este paseo, “porque representa la Edad Moderna y en él se celebra desde la Fiesta Nacional a la de las Fuerzas Armadas”.Por su parte, el Ayuntamiento de Madrid sostiene que “el Área de Cultura, Turismo y Deporte analizó la propuesta y valoró posibles ubicaciones. Tras acordar la ubicación con la Fundación Dalmau (en la Castellana), se pasó a la fase de estudio de su instalación. En estos momentos, estamos a la espera de la documentación de la fundación que permita la finalización de la donación”. Pero en la primavera pasada, surgió otra propuesta: la lonja del Real Monasterio, frente a su puerta principal y con la escultura mirando y “custodiando” las puertas del monasterio y la basílica. Segun 31 de Enero, “es un emplazamiento absolutamente inmejorable y con un contexto totalmente adecuado, el lugar más idóneo del mundo”. El escritor y divulgador histórico Javier Santamarta, residente en San Lorenzo del Escorial, se muestra partidario de que este municipio acoja el conjunto. “No tiene sentido que se coloque cerca del Bernabéu. Lo lógico es que estuviera frente al monasterio y fuera de la explanada”, sostiene. Según Santamarta, el Ayuntamiento de San Lorenzo estaría dispuesta a lucirlo, pero no quieren entrar en guerra con Madrid porque ambos están presididos por políticos del PP. “Esto es una situación bastante kafkiana”, indica el divulgador. Este periódico no ha obtenido la versión del Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial en las últimas dos semanas.
Los Tercios se pelean entre ellos
La ubicación de un monumento dedicado a la fuerza de choque de la Monarquía Hispánica enfrenta a las asociaciones que lo promueven










