Las organizaciones de memoria histórica de Extremadura han decidido dar la batalla administrativa contra el expediente iniciado por la Junta de Extremadura para declarar Bien de Interés Cultural (BIC) la Cruz de los Caídos de Cáceres, instalada en la Plaza de América. Los colectivos han anunciado la presentación de alegaciones y su personación formal en la tramitación para exigir acceso a los informes técnicos autonómicos y frenar el blindaje del monumento.

En un comunicado conjunto, las entidades califican la declaración BIC como una “maniobra política” fruto de los acuerdos entre PP y Vox para evitar el cumplimiento de la Ley de Memoria Democrática. Sostienen que el objetivo de la Junta es bloquear la resolución firme dictada el pasado 17 de abril de 2026 por la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, que ordenó la eliminación de la cruz y su inclusión en el catálogo de símbolos contrarios a la memoria democrática.

Los colectivos subrayan que la retirada del monolito acumula un largo recorrido institucional. El Pleno del Ayuntamiento de Cáceres aprobó por unanimidad en diciembre de 2004 su traslado al cementerio municipal, una medida refrendada años después por el Informe sobre símbolos franquistas encargado por el propio Consistorio en 2017 y por el Catálogo de vestigios de la Diputación Provincial desde 2018.