OpiniónQuizá nuestros mayores obstáculos no siempre sean la falta de oportunidades, sino las interferencias a las que les permitimos ocupar nuestra atención.CONSULTOR EN INNOVACIÓN Y MEDIA16.07.2026 22:01 Actualizado: 16.07.2026 22:01 En 2011 di el primer paso hacia una ilusión que parecía lejana: aprender a tocar el chelo. ¿Para quién? Para mí. No necesitaba público, me bastaba el placer de sostenerlo contra el cuerpo y recorrer, con sus cuerdas, la música que otros habían escrito y que tanto admiraba.El camino era largo. Antes de interpretar una obra debía aprender un nuevo alfabeto: las notas, las figuras y las claves del pentagrama. Al mismo tiempo estudiaba piano. Mi maestra, Linda Lafue —ya retirada, formada en Harvard y quien había conocido de joven a Yo-Yo Ma—, me sorprendió con una recomendación inesperada: leer The Inner Game of Tennis (El juego interno del tenis), de W. Timothy Gallwey.¿No es fascinante cuando alguien rompe nuestros supuestos? En una clase de música clásica terminé leyendo sobre tenis porque, en el territorio de la excelencia, las disciplinas hablan un lenguaje común.Gallwey resume su tesis en una ecuación sencilla: el desempeño es igual al potencial menos la interferencia. Alcanzar el mejor resultado no depende únicamente del esfuerzo y la disciplina; también exige aprender a interferir menos con uno mismo. Ese es el verdadero juego interior.En los últimos días he pensado en Colombia desde esa idea. Quizá nuestros mayores obstáculos no siempre sean la falta de talento o de oportunidades, sino las interferencias a las que les permitimos ocupar nuestra atención.La primera es la reacción permanente. Cada trino imprudente, irresponsable o estridente del presidente Gustavo Petro desencadena indignación, burlas, análisis y respuestas.El ruido consume la energía que podría destinarse a imaginar el país que sigue.¿Por qué nos captura con tanta facilidad? Sus excesos merecen control democrático y contradicción, pero no toda provocación merece convertirse en el centro de la conversación nacional. Terminamos alimentando aquello que decimos rechazar. Reaccionamos más de lo que construimos. El ruido consume la energía que podría destinarse a imaginar el país que sigue.La segunda es la ceguera. Toda sociedad necesita ciudadanos críticos, no devotos. Ningún gobernante será completamente bueno ni completamente malo. Idealizar a quien llega al poder es tan peligroso como demonizar a quien lo ejerce. Los fanatismos, de cualquier orilla, terminan sustituyendo el pensamiento por la obediencia y siempre acaban sorprendidos cuando descubren que los seres humanos también se equivocan.La tercera es la distracción. Colombia ha demostrado varias veces que, pasada la intensidad de una elección, baja la guardia. La ciudadanía, los líderes y las instituciones se acomodan mientras el tiempo hace su trabajo silencioso. La democracia no se juega únicamente el día de las urnas; se juega en la calidad de la vigilancia, la conversación pública y las decisiones cotidianas durante los cuatro años siguientes.Las elecciones de 2018, 2022 y 2026 respondieron a razones distintas. También las tendrá 2030. Lo importante no es adivinar el próximo resultado, sino llegar a él habiendo fortalecido el país.El próximo 20 de julio comenzarán 1.460 días decisivos. El desempeño de Colombia dependerá menos de quién ocupe la Casa de Nariño que de nuestra capacidad para administrar el potencial colectivo sin dejar que las interferencias lo reduzcan.Aprender a tocar el chelo me enseñó que el enemigo rara vez está en la partitura. Casi siempre aparece entre la música y quien intenta interpretarla. Tal vez con los países ocurra lo mismo. Colombia posee más talento del que suele reconocer y más posibilidades de las que imagina. Quizá su desafío no sea encontrar un nuevo director de orquesta, sino aprender, por fin, a escuchar la música sin tantas interferencias. Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.
Las interferencias de Colombia
Quizá nuestros mayores obstáculos no siempre sean la falta de oportunidades, sino las interferencias a las que les permitimos ocupar nuestra atención.









