Hoy los influencers de vida saludable que hacen recetas y dan pautas nutricionales se cuentan por miles. Sin embargo, cuando las bioqu�micas Elena P�rez y Mar�a Hern�ndez-Alcal� empezaron a divulgar ciencia en redes sociales fueron pioneras. "Empezamos a grabar y con un curso para ense�ar a la gente que se puede comer sano y que est� rico. Adem�s, tiene que ser un h�bito, de ah� lo de 21 d�as que se tarda en adquirir para el resto de la vida", cuentan las especialistas en nutrici�n y fundadoras de Futurelife21.

Su sistema se adelant� a esta corriente actual interesada en nutrirse bien para sentirse mejor, sin dejar de lado que la comida tambi�n entra por los ojos. "En 2015 o com�as sano para adelgazar o pechuga y lechuga para rendir en el gimnasio. Nosotras irrumpimos con ese concepto de la dieta para disfrutar comiendo pero a la vez cuidando de tu salud", explica Elena P�rez, la madre. Y su hija completa: "Ten�amos que explicar hasta lo que era un k�fir".�xito en redes socialesLa clave del �xito fue mostrar cocina vistosa, f�cil, r�pida, sana y muy organizada. "Focalic� mi carrera en nutrici�n, sobre todo, para ni�os con da�o cerebral. Ayudaba a padres y cuidadores con mis conocimientos y ve�a que en casa mejoraban todos", recuerda Elena. As� que se fij� el objetivo de conseguir llegar a todos los hogares ayudada por su hija Mar�a, que era muy buena comunicando: "Entonces, ella estaba en Londres y regres� para aterrizar mis sue�os de cambiar el mundo".En ello siguen, con m�s de 861.000 seguidores en redes sociales, millones de visualizaciones en sus v�deos, numerosos alumnos matriculados en sus cursos, varios libros publicados, agendas, impartiendo talleres... Y hasta recibiendo la llamada del Ministro de Consumo Pablo Bustinduy para avanzar en una ley que proteja a la infancia frente a ultraprocesados, bebidas energ�ticas y publicidad enga�osa que, de momento, no ha salido adelante."Para nosotras es un orgullo que el Gobierno cuente con nuestra experiencia y conocimiento en un tema tan importante como la salud infantil. Creemos que, para avanzar hacia entornos alimentarios m�s saludables, es fundamental apoyarse en la evidencia cient�fica y en profesionales", afirman.Dieta mediterr�nea y educaci�n alimentariaCada una valora much�simo lo que hace la otra. De ah� que no haya discusiones pese a que su trabajo no tiene fronteras. Ambas se admiran y pasan el d�a pegadas. "No nos hemos enfadado nunca".Lo mejor es aportar a la sociedad: "La parte m�s bonita es formar incluso a m�dicos. �Lo peor? Que la cabeza nunca para", admite Mar�a. Todas las semanas se juntan para grabar: su d�a favorito. Antes, la madre ya ha hecho manualidades y la hija ha entrenado y llevado a los ni�os al colegio."Yo siempre digo que lo que m�s merece la pena en la vida requiere un esfuerzo. Lamentablemente, en la sociedad del todo ya, no tenemos tiempo y se est� perdiendo la cocina de nuestras abuelas", critica Elena P�rez.Su hija prosigue: "Estamos abandonando la dieta mediterr�nea, la que m�s evidencia cient�fica tiene, y el resultado son tasas muy altas de obesidad. Igual que aprendemos educaci�n vial, deber�amos entender las bases de la alimentaci�n".Para las expertas, lo que comemos tiene una repercusi�n directa en nuestra calidad de vida. "Es la que nos va a permitir ser m�s felices, disfrutar y dejar esa esencia nuestra en el mundo". Por eso su obsesi�n es que las personas elijan en libertad buenos h�bitos. "Nos gusta mucho estudiar, nos actualizamos much�simo". Su equipo ya tiene 15 miembros.Consejos para una compra saludableForbes las ha incluido entre los 50 mejores divulgadores de salud. De ah� que las copien tanto. "A m� me molestaba cuando ve�a nombres que me he inventado yo, como la receta de los Calabacettis", reconoce Elena. Pero Mar�a a�ade: "Nos pueden quitar los huevos, pero nosotras tenemos a la gallina que los pone". Cuando hacen una receta, se vuelve tan viral que se multiplica en todo tipo de cuentas: "As� m�s gente se cuida", piensan.�Un consejo? "Que tu cesta de la compra tenga las menos etiquetas posibles. Y en el plato, que la mitad sea verdura, un cuarto de prote�na y el otro de hidratos de carbono saludables, como legumbre, quinoa, arroz integral o avena". El Harvard de toda la vida. "No es solo comer saludable, sino de forma consciente, para que nuestras c�lulas reciban todos los nutrientes". A�n se puede hacer mucho desde la esfera p�blica, opinan. "Quiz� bajar el IVA a los alimentos saludables y sub�rselo a los ultraprocesados ayudar�a a una labor preventiva que desatasque la saturaci�n del sistema sanitario, evitando enfermedades", proponen. Aunque esto no quiere decir demonizarlos, porque forman parte de su enfoque sostenible: "�C�mo le vas a prohibir a un chaval que se vaya a una hamburgueser�a si le apetece? Hay que tener un poco de higiene mental y restar culpa cuando tus h�bitos son buenos el resto del tiempo", asegura P�rez. Tambi�n hay que quitarnos esa carga de frustraci�n de "no puedo comer esto" o "c�mo me voy a encontrar mal", opinan, "porque es trist�simo". Polarizaci�n y marketingDividen a la poblaci�n en dos. Quienes se interesan y aprenden y quienes no le dan a la alimentaci�n la importancia que tiene. Uno de los errores m�s repetidos, seg�n explican, tiene que ver con retirar alimentos a su antojo. "De repente est�n fatal, con malas digestiones, hinchaz�n y agotamiento", se�alan. El problema real no est� en esos alimentos, sino en la microbiota: "Hay que reequilibrarla, mejorar la permeabilidad intestinal y saber qu� probi�ticos naturales tomar cada d�a". Cuando lo consiguen, aseguran, el cambio es notable. Adem�s, abusan de los edulcorantes, como ha ocurrido con los productos light para evitar grasa, dicen. Quitar el aceite de oliva, los frutos secos o el aguacate, aseguran, ha tenido el efecto contrario al buscado: "Ha favorecido todav�a m�s la entrada de la glucosa, generando m�s picos de insulina y favoreciendo los procesos inflamatorios que est�n detr�s de muchas de las enfermedades que vemos hoy en la sociedad". Son tajantes: "Hay que tomar grasa saludable, los estudios cient�ficos lo corroboran, incluso para perder grasa. "La industria alimentaria quiere aprovecharse precisamente de estas modas para vender m�s, no para cuidar la salud".Lo vemos en el supermercado con la prote�na. "Un exceso tambi�n puede ser perjudicial. La gente no es consciente de cu�nta necesita", explican. Y se�alan la falsa creencia detr�s del boom: "Tenemos la sensaci�n de que va directa al m�sculo, de que me voy a poner m�s fuerte y adem�s no engordo". Por eso, dicen, cualquier alimento con m�s prote�na se percibe como mejor, igual que ocurri� antes con el "sin gluten": "Luego miras los ingredientes y no es recomendable solo porque tenga 15 gramos m�s de prote�na que otro que tiene menos." Su consejo es volver a lo natural: "Hay que basarse en los alimentos que no est�n procesados."Alimentos infravaloradosMadre e hija, durante la entrevista en su sede de Madrid.�NGEL NAVARRETE"Las sardinas y los boquerones est�n infravalorados, pero tienen mucho calcio y vitamina D", se�alan, junto al br�coli y las coles de Bruselas, "vinculados con verduras anticancer�genas, siempre dentro de una alimentaci�n equilibrada en su conjunto". Tambi�n cargan contra la obsesi�n por los superalimentos: "�Qu� m�s da tomarte la c�rcuma si luego te comes los sobaos con Colacao? Eso pasa mucho con la suplementaci�n. Son los h�bitos, no los milagros". Eso s�, hay un alimento aislado que s� alaban: "El aceite de oliva virgen extra solo tiene estudios a favor: ralentiza la entrada de la glucosa, favorece la absorci�n de antioxidantes, es m�s saciante... No tiene ning�n sentido que est� demonizado". Tampoco los fritos ocasionales: "Lo importante es qu� fr�es y en qu� aceite".Su receta para comer equilibrado sin obsesionarse se resume en pocas normas: verduras cocinadas en la comida y crudas de tres colores en la cena, una prote�na, grasa saludable en ambas comidas y probi�ticos, yogur o k�fir, en el desayuno. El resto es variar: "Un par de veces pescado blanco, un par de pescado azul, un par de ave, para no caer siempre en pollo y pavo, adem�s de marisco y moluscos". Su conclusi�n: "Podemos comer mucho m�s rico de lo que estamos comiendo, y no es nada complicado". Palabra de Futurelife21.C. Sor �ngela de la Cruz, 8, piso 1B, Tetu�n, en MadridAutoras de varios libros Imparten cursos y talleres Tienen una app Suman 861.000 seguidores en redes sociales