La venta de bonos de Estados Unidos por parte de inversores extranjeros es uno de los principales peligros que amenazan a la deuda estadounidense desde hace años. La tenencia de deuda por parte de países externos es casi un cuarto de todo lo que debe Estados Unidos, 9,3 billones de dólares frente a 39 billones en total, y si los principales acreedores extranjeros aprietan el botón de vender, pueden crear un problema para la economía estadounidense, ya que aumentarán los intereses en un país que ya paga una enorme cantidad en este momento. Por eso, la tendencia de ventas de bonos americanos que ya se está produciendo en Japón, el principal tenedor extranjero de deuda estadounidense en todo el mundo, está reavivando en las últimas semanas la amenaza para el bono y las finanzas públicas de Estados Unidos.Las cifras más recientes no dejan lugar a dudas: Japón está vendiendo bonos americanos de manera acelerada. Sólo en el mes de mayo, el país asiático ha reducido su exposición a estos títulos en casi 67.000 millones de dólares, la caída más rápida que se ha visto en casi cuatro años, desde septiembre de 2022, y la cantidad de bonos americanos en sus manos ha caído hasta mínimos de un año, ahora en 1,14 billones de dólares.