La renta fija se ha convertido en el activo protagonista este mes de mayo, al producirse una ola de ventas que ha presionado al alza las rentabilidades a vencimiento en el mercado de bonos, y el temor de que esta se pueda contagiar a otros activos, como la bolsa. La deuda soberana de Estados Unidos ha alcanzado máximos no vistos en varios años (veinte, en el caso del título a 30 años) y la tendencia negativa también se ha producido en mercados europeos y asiáticos. El principal argumento que se ha repetido para explicar el último impulso de ventas tiene que ver con el temor de los inversores por una nueva ola de inflación derivada de la guerra en Irán, pero, ¿es realmente así?Tras tomar una pausa y poder analizar lo que está pasando en el mercado de renta fija, hay analistas que descartan que el miedo a la inflación sea lo que está moviendo a los bonos en las últimas semanas. Y si se tienen en cuenta indicadores de mercado de expectativas de inflación, queda patente que, efectivamente, el miedo a la inflación no ha sido el argumento que ha movido a los bonos de Estados Unidos en este último proceso de ventas.
Esto está llevando a algunos expertos a advertir que, si la guerra terminase mañana y se reabriese el estrecho de Ormuz rápidamente, el mercado de deuda no se va a recuperar en el gigante norteamericano, y las rentabilidades a vencimiento seguirán siendo elevadas en el futuro, ya que el mercado está centrado en otra cuestión. Ni siquiera aunque el petróleo cayese de precio rápidamente, parece que Estados Unidos va a poder escapar de un mercado de deuda con retornos a vencimiento altos en los próximos años.














