Su legado multicultural, sus playas tropicales y una de las mejores gastronomías del continente hacen que este destino de Malasia merezca mucho más que una escala

La isla de Penang es un viaje dentro de otro gran viaje: un destino que complementa cualquier visita a Malasia con suficientes atractivos como para prolongar la estancia o incluso quedarse una temporada. Pocas islas asiáticas condensan tanta diversidad en tan poco territorio. Situada frente a la costa noroeste de la península malaya, Penang ha sido durante más de doscientos años uno de los grandes puertos del estrecho de Malaca, un lugar donde comerciantes chinos, marinos indios, mercaderes árabes, colonos europeos y comunidades malayas fueron dejando huellas superpuestas que hoy siguen vivas. Esa mezcla constituye la esencia misma de la isla y explica por qué un paseo de apenas un kilómetro puede convertirse en un recorrido por varios continentes.

Aunque administrativamente Penang incluye también una extensa franja continental, la inmensa mayoría de los viajeros pone rumbo a Pulau Pinang, la isla principal, y especialmente a George Town, su capital. Declarada Patrimonio Mundial por la Unesco en 2008, la ciudad se ha convertido en uno de los destinos urbanos más fascinantes del sudeste asiático gracias a un equilibrio difícil de encontrar: preservar un extraordinario legado histórico sin convertirse en un decorado para turistas.