Mientras la niebla matinal se eleva por encima de los pinos y las flores rosadas de los cerezos en el parque m�s grande de esta ciudad del sur de Brasil, las risas estruendosas y los improperios en espa�ol resuenan en el aire.Uno de los mejores jugadores de b�isbol de Cuba acaba de impulsar una carrera.Curitiba, una de las ciudades m�s pr�speras y ordenadas de Brasil —algunos dir�an que aburrida—, se ha convertido en un ins�lito basti�n de la di�spora cubana, ya que las pol�ticas de inmigraci�n m�s estrictas de EEUU, junto con la presi�n de la Administraci�n Trump sobre el Gobierno comunista de la isla, obligan a muchos a labrarse una nueva vida m�s al sur."No tuvimos m�s remedio que marcharnos de Cuba, ya no pod�amos m�s", afirma Jorge Ruiz, un jugador de b�isbol profesional de La Habana que emigr� hace ocho meses y se ha incorporado recientemente al equipo Latinos de Curitiba. "No hab�a electricidad, no hab�a comida suficiente... ten�as suerte si com�as carne una vez al mes".Durante d�cadas, los cubanos que hu�an de su patria se dirig�an en su gran mayor�a hacia el norte en balsas hacia Florida o volaban a pa�ses con pol�ticas de visado favorables, como Nicaragua o Ecuador, antes de emprender el largo viaje hasta la frontera entre Estados Unidos y M�xico para cruzar a territorio estadounidense.Ahora, Brasil se ha convertido en uno de los principales destinos del mundo para los cubanos que buscan refugio.Brasil recibi� el a�o pasado la cifra r�cord de 44.381 solicitudesde asilo de cubanos, m�s que cualquier otro pa�s de Am�rica Latina y el doble que el a�o anterior, seg�n CEDA, una organizaci�n sin �nimo de lucro con sede en Washington que realiza un seguimiento de la migraci�n cubana. M�s de 200.000 cubanos solicitaron asilo en EEUU el a�o pasado, mientras Washington cerraba otras v�as legales de acceso al pa�s, pero pocos lo consiguieron, seg�n la CEDA.Por primera vez, las solicitudes de asilo de cubanos en Brasil superaron a las de los venezolanos, otra comunidad de migrantes que ha crecido r�pidamente en esta ciudad de casi dos millones de habitantes, moldeada durante mucho tiempo por los descendientes rubios de inmigrantes europeos.HUYENDO DE TRUMPEs consecuencia de la pol�tica de mano dura en materia de inmigraci�n del Gobierno de Trump, que cerr� la frontera sur y dificult� mucho m�s la concesi�n de asilo.En lugar de ir a EEUU, muchos cubanos est�n trazando un nuevo rumbo inesperado: volar a la remota Guyana. Situada en el extremo sur de Sudam�rica, es uno de los pocos pa�ses a los que pueden llegar sin visado.Muchos pagan entonces varios miles de d�lares a traficantes conocidos como coyotes, que los llevan en un agotador viaje a trav�s de la frontera brasile�a, en lo m�s profundo de la selva amaz�nica. Desde all�, recorren en autob�s hasta 3.000 millas hasta el Brasil de habla portuguesa y sus enormes ciudades del sur, donde abundan los puestos de trabajo.Algunos cuentan que les amenazaron con machetes, que durmieron en el suelo de la selva y que tuvieron que vadear aguas infestadas de caimanes. Pocos se arrepienten. Mientras tanto, las autoridades brasile�as han intensificado sus esfuerzos para combatir estos cruces, pero vigilar la remota frontera resulta extremadamente dif�cil, ya que los traficantes utilizan cruces fluviales no oficiales y senderos en la selva para eludir a las autoridades.Las ligas de b�isbol y s�ftbol compiten ahora por el espacio con el f�tbol en los parques de Curitiba, las parejas bailan el cha-cha-cha cubano en los bares locales y los trabajadores cubanos llenan las obras y las cocinas de Curitiba. Curitiba es la nueva Miami, presumen los lugare�os.Los cubanos est�n huyendo de sus hogares a medida que la situaci�n en la isla se vuelve desesperada bajo la presi�n de EEUU, incluido un bloqueo petrolero. Las comodidades de la vida moderna est�n desapareciendo, y los cortes de electricidad habituales dejan a muchos cubanos sin agua corriente ni refrigeraci�n. M�s de un mill�n de cubanos, una d�cima parte de la poblaci�n, han abandonado la isla desde 2021, seg�n las autoridades cubanas.Incluso los deportistas del pa�s —que en su d�a fueron el orgullo de la naci�n y se beneficiaron del apoyo del Gobierno— luchan por sobrevivir, seg�n Yesenia Kindel�n, campeona nacional de judo y esposa del jugador de b�isbol Jorge Ruiz. Tras ver c�mo una competidora se desmayaba de hambre durante un combate, cont�, insisti� en que era hora de marcharse. Desde que se mudaron a Brasil, la pareja ha engordado m�s de 70 libras entre los dos.En a�os anteriores, Ruiz y Kindel�n afirmaron que se habr�an dirigido a EEUU, donde los cubanos han disfrutado durante mucho tiempo de una v�a r�pida para obtener la tarjeta de residencia. Pero la residencia permanente se ha convertido en un espejismo desde que la Administraci�n Trump suspendi� los programas de entrada legal y endureci� las medidas de control.Los migrantes cubanos en Curitiba relatan historias de terror sobre amigos y familiares que vendieron sus casas para llegar a EEUU, solo para ser deportados y devueltos a la isla sin nada. El miedo se ha extendido tanto que est� transformando la mentalidad nacional cubana, abriendo la mente de los migrantes a posibilidades m�s all� de Florida, afirm� Jorge Duany, ex director del Instituto de Estudios Cubanos de la Universidad Internacional de Florida.VIVIR EN EL NUEVO DESTINO"Desde la perspectiva cubana, Sudam�rica nunca fue un destino al que ir", se�al� Duany. "Puede que eso est� cambiando".Brasil no es un pa�s desconocido para los cubanos. Ya hab�a acogido a miles de m�dicos de la isla en el marco de programas gubernamentales temporales puestos en marcha hace poco m�s de una d�cada.Esta vez es diferente: los cubanos han venido para quedarse.Rolando Tamayo, propietario de un bar cubano reci�n inaugurado al sur del centro de Curitiba, afirm� que nunca se hab�a imaginado marcharse de su pa�s hasta que acept� un puesto como gerente del lujoso Hotel Nacional de La Habana. Sus padres trabajaban ambos para el Gobierno y su padre, miembro de los servicios de seguridad, siempre hab�a sido un ac�rrimo defensor del r�gimen comunista.Pero Tamayo se desilusion� al pasar sus jornadas laborales sirviendo suntuosos platos de gambas y ternera a la �lite pol�tica, entre los que se encontraban el entonces hombre fuerte de Venezuela, Nicol�s Maduro, y familiares de Fidel Castro."Ve�a a tantos funcionarios salir a comer bien con sus familias mientras el pueblo cubano pasaba hambre", afirm�.Brasil solo iba a ser un refugio temporal cuando Tamayo lleg� hace siete a�os, ya que su hermano, que viv�a en Las Vegas, intentaba conseguirle un trabajo en Estados Unidos. Pero tard� tanto en tramitar los papeles para trasladarse al norte que ya se hab�a enamorado de una brasile�a y decidi� quedarse.Para muchos cubanos que viven aqu�, instalarse en Brasil ha resultado m�s f�cil de lo esperado. El arroz y las alubias son alimentos tan b�sicos como en su pa�s, y los inmigrantes afirman que se encuentran con menos prejuicios que sus familiares en Estados Unidos.El ritmo de vida m�s pausado de Brasil tambi�n resulta atractivo para migrantes como Rogelio Naranjo, que trabaja en una peluquer�a cubana en las afueras m�s desali�adas de Curitiba. "Tengo un amigo cubano que est� en Miami, es peluquero, y me dice: 'T�o, tengo coche, lo tengo todo, pero no tengo tiempo para disfrutar de nada de eso'".Aprender portugu�s suele suponer un reto para los emigrantes cubanos. Pero, dado que el bajo nivel de desempleo alivia los temores de que los cubanos les quiten el trabajo, los brasile�os aceptan en gran medida a los nuevos inmigrantes. Y muchos cubanos afirman que no tienen intenci�n de volver a casa.Elena Gonz�lez, una estudiante cubana de moda de 22 a�os que vive en Curitiba, afirma que no volver�a ni siquiera si la presi�n de EEUU obligara a un cambio."El pa�s tardar� a�os en recuperarse", dijo.Con m�s de 300.000 seguidores en Instagram, donde publica v�deos sobre su vida en Brasil, ahora tiene previsto lanzar su propia marca de moda.Contenido con licencia de The Wall Street Journal. Traducido del ingl�s por V.Santos
Excluidos de EEUU, los cubanos construyen una "nueva Miami" en el sur de Brasil
Mientras la niebla matinal se eleva por encima de los pinos y las flores rosadas de los cerezos en el parque m�s grande de esta ciudad del sur de Brasil, las risas estruendosas y...







