Los migrantes cubanos comenzaron a buscar Brasil como ruta de refugio, en un flujo que tomó fuerza en Oiapoque (AP) en los últimos tres años, con un pico en 2025. La travesía incluye vuelos, furgonetas, embarcaciones, coches y autobuses, partiendo desde Surinam y la Guayana Francesa. En 2025, al menos 8.400 cubanos entraron por Oiapoque; en todo el año, 41.900 solicitaron refugio en el país —casi el doble que los venezolanos (21.200).La crisis económica y política en Cuba, marcada por apagones, desabastecimiento y bloqueos intensificados desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, está detrás del éxodo. Familias venden casas y muebles para financiar el viaje, estimado en US$ 6.000 por grupo familiar.
El flujo ocurre semanalmente y está relacionado con un vuelo entre La Habana y Paramaribo. Redes logísticas sospechosas de organización criminal, extorsión, tráfico de migrantes y blanqueo de dinero controlan la travesía. La Policía Federal de Amapá investiga el esquema: brasileños identificados como "picapeiros" y barqueros cobran a los cubanos valores hasta cuatro veces superiores a los cobrados a brasileños.
"Estados Unidos hoy es un destino imposible, tanto por Trump como por los costes para llegar allí", dijo Antonio Jimenez, de 40 años, que dejó La Habana con su esposa y sus dos hijos rumbo a Joinville (SC). "En Cuba no se vive, solo se sobrevive."








