¿Tienes preguntas sobre nutrición? Envíanoslas a comer@lavanguardia.es, nuestro nutricionista Aitor Sánchez resolverá todas tus dudas.¿Cuántos días puedo guardar el pollo cocinado en la nevera de forma segura? (Mercè Ribes, lectora)El pollo cocinado puede conservarse de forma segura en la nevera durante un máximo de 3 a 4 días. Es importante no superar ese margen porque, aunque el cocinado destruye la mayoría de las bacterias activas, el alimento vuelve a ser vulnerable a la contaminación una vez que se enfría, sobre todo si lo exponemos tanto tiempo.Mientras que las bacterias patógenas (como la salmonella o el campylobacter) suelen poder controlarse a temperaturas de refrigeración, existen bacterias psicrotrofas, como la listeria monocytogenes, que tienen la capacidad de seguir creciendo lentamente incluso a temperaturas bajas (entre 0°C y 4°C). Pasados los 4 días, la carga bacteriana puede alcanzar niveles de riesgo capaces de provocar una toxiinfección alimentaria, sin que el pollo muestre necesariamente un mal olor o un aspecto alterado. ¡No siempre se notan los crecimientos bacterianos!Para garantizar que el pollo aguante esos 3 o 4 días en perfectas condiciones, se debe guardar en la nevera en un recipiente hermético antes de que transcurran dos horas desde su cocinado (o una hora si la temperatura ambiente supera los 30°C); de lo contrario, se favorece el desarrollo de esporas bacterianas resistentes al calor. Además, es aconsejable colocarlo en las zonas más frías de la nevera (los estantes inferiores) para mantener una temperatura constante y bien cerrado para evitar la contaminación cruzada con otros alimentos.Si prevés que no vas a consumir el pollo en ese plazo de 4 días, la mejor opción es congelarlo. En el congelador (a un mínimo de -18°C), el pollo cocinado mantiene su seguridad alimentaria de forma indefinida porque la actividad microbiana se detiene por completo, aunque se recomienda consumirlo en un plazo de 4 meses para que no pierda cualidades de textura, jugosidad y sabor.Te dejo como recurso la web de la AESAN en el que hablan de estas recomendaciones de higiene alimentaria.Lee tambiénLas bebida isotónicas no son necesarias en entrenamientos cortos istock¿Si solo entreno 45 minutos de forma suave, realmente me hace falta una bebida isotónica? (Sílvia Pérez, lectora)La respuesta corta es que no. Si tu sesión de entrenamiento dura 45 minutos y la intensidad es suave, el agua sola es más que suficiente para mantenerte correctamente hidratado.Las bebidas isotónicas están diseñadas para reponer el agua, los hidratos de carbono y los electrolitos (especialmente el sodio) que se pierden a través del sudor. Sin embargo, la nutrición deportiva y los organismos de salud coinciden en que estas formulaciones solo son necesarias en ejercicios de alta intensidad o en actividades de resistencia que superen los 60 o 90 minutos de duración, que es cuando las reservas de glucógeno muscular empiezan a agotarse y la pérdida de minerales puede comprometer el rendimiento.En un entrenamiento corto y ligero de 45 minutos, el gasto energético es bajo y la tasa de sudoración no suele ser lo suficientemente alta como para desequilibrar tus niveles de sodio. Esto ya lo recuperaremos a posteriori con una comida y bebida convencional. Si por el contrario recurres a una bebida isotónica comercial en este escenario, estarás introduciendo de manera innecesaria una cantidad considerable de azúcares y calorías que tu cuerpo no necesita, lo cual puede ir en contra de tus objetivos.La única excepción para considerar líquidos con electrolitos en un margen menor a una hora sería si entrenas bajo condiciones de calor extremo o humedad muy alta que provoquen una sudoración exagerada, o si partieras de un estado previo de deshidratación. En cualquier otra circunstancia normal, beber agua antes, durante si lo necesitas y después del ejercicio es más que suficiente.
¿Cuántos días puedo guardar el pollo cocinado en la nevera de forma segura?
El nutricionista Aitor Sánchez responde las dudas de nuestros lectores










