Pablo Scarpellini Los �ngelesActualizado Mi�rcoles,
julio
21:35Hay un aire a caballo entre lo melanc�lico, lo reflexivo y lo misterioso en Colin Farrell que encaja a la perfecci�n con un papel que huele a uno de los mayores aciertos de su carrera. De inicio, pocos apostaban por una propuesta tan arriesgada como una serie neo-noir ambientada en Los Angeles sobre un detective solitario e impenetrable con un giro de ciencia ficci�n, pero lo cierto es que Sugar ha calado. Tanto que Farrell no esconde su deseo de firmar cinco temporadas cuando acaba de arrancar la segunda, algo inusual teniendo en cuenta la aversi�n de muchos actores a vaticinar su futuro. "Creo que podr�a aguantar otras tres temporadas sin problema, llegar a cinco en total, terminar de contar la historia de Sugar y ponerle el lazo. Eso ser�a precioso", dice el actor irland�s.Farrell destila la confianza de quien sabe que se ha topado de bruces con algo muy valioso. Se ha quitado, adem�s, la presi�n de haber soltado la bomba que escond�a la primera temporada y salir airoso del arriesgado giro de guion, cuando la serie de la que es productor ejecutivo, adem�s de protagonista, revel� que detr�s del detective John Sugar, con su apariencia impecable de Humphrey Bogart moderno, su Corvette cl�sico de los 60 y el perro callejero que le acompa�a, se escond�a un extraterrestre de piel azul con m�s misterios a�n por aclarar."Ya no hay que guardar el secreto, y eso es un alivio", dice a EL MUNDO el dublin�s de 50 a�os. "El origen de Sugar vuelve a la historia de forma significativa hacia el final de la temporada, pero en esta entrega me centr� en explorar nuevas facetas de qui�n es �l, qui�n cree que es, qui�n desear�a ser y de qu� se averg�enza. T� simplemente tratas esto como una historia y mantienes el rumbo, explorando nuevas avenidas del personaje".La segunda temporada arranca con un Sugar radicalmente diferente. Todos sus compa�eros de planeta han regresado a casa y �l se queda solo en la Tierra por primera vez. "Es un hombre profundamente aislado", explica Farrell. "Y eso cambia todo: c�mo se mueve, c�mo se relaciona, c�mo lidia con el deseo y con la violencia". El escenario tambi�n cambia: de los barrios acomodados de Bel-Air y los Palisades de la primera entrega, a Koreatown y el este de Los �ngeles."Va a ser muy diferente en t�rminos del tono", analiza mientras juega con su melena de manera incesante. "�l va a enfrentarse a experiencias humanas que no tuvo que afrontar en la primera temporada, en particular el deseo, y tambi�n la atracci�n que ejerce sobre �l la violencia, alguien que en principio rechaza pero que se ve envuelto en ella una y otra vez, incluso por elecci�n propia en un momento de esta segunda entrega".De Sugar se queda con su decencia irreductible. "No es ingenuo. Ha visto la violencia de cerca. Pero mantiene una fe genuina en la bondad humana, lo cual es muy dif�cil de sostener cuando ves lo que pasa en el mundo. Eso es lo m�s dram�tico de �l, y resulta que tambi�n es lo m�s interesante de interpretar". Una decencia que contrasta radicalmente con el noir cl�sico, con detectives legendarios como Philip Marlowe y otros personajes de Raymond Chandler, el escritor que imprimi� el car�cter noir a Los Angeles como ning�n otro."Marlowe, Mitchum... todos esos detectives est�n endurecidos, son c�nicos, casi nihilistas", analiza el irland�s, nominado al Oscar por su papel en Almas en pena de Inisherin en 2023. "Ven el mundo como un lugar fundamentalmente poco fiable. Sugar no. �l deja que el mundo entre. Es poroso. Siente a todo el mundo y lo siente todo. Eso puede ser peligroso, claro. Pero es lo opuesto al detective cl�sico del noir". Y a�ade: "La serie le hace ciertos gui�os al g�nero -las voces en off, algunos registros musicales- pero esa fe sin fisuras en la decencia de los seres humanos es algo que no recuerdo haber visto antes en ning�n personaje de este tipo".Adem�s de todo lo anterior, la serie es un sentido homenaje a Los �ngeles, la ciudad que Farrell considera "interminablemente fascinante" y el mejor sitio del mundo para rodar por la presencia de equipos de producci�n insuperables. "Rodar en Los �ngeles durante cuatro o cinco meses es realmente un regalo. Es m�gico".Todo ello con el sello de Apple TV+, una plataforma que, sin ser la m�s omnipresente ni prol�fica, acierta con frecuencia con sus series. Ah� quedan apuestas arriesgadas como Severance, Ted Lasso o The Studio, que se han convertido en sonoros aciertos. Sugar se ha unido a ese club de forma discreta, con su aire sofisticado y melanc�lico. Es caviar televisivo.








