NoticiaPiel de Café, un proyecto de Biohunters y Nuvant, permite aprovechar 55 toneladas de pulpa fresca de café al año.Un proyecto de economía circular aprovecha 55 toneladas de cáscara de café al año para fabricar un material con apariencia de cuero, mientras reduce emisiones y reutiliza recursos. Foto: NuvantPERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD15.07.2026 12:20 Actualizado: 15.07.2026 12:21
La cáscara de café, un subproducto que durante años ha representado un reto ambiental para las regiones cafeteras del país, comenzó a adquirir un nuevo valor gracias a una iniciativa desarrollada en Colombia que la convierte en un material para aplicaciones industriales. El proyecto, denominado Piel de Café, busca demostrar que la economía circular puede convertirse en un modelo de negocio capaz de generar beneficios ambientales, sociales y económicos a partir del aprovechamiento de residuos agrícolas. LEA TAMBIÉN La propuesta surge en un contexto de crecimiento para la industria textil en América Latina. Según el Latin America Textile Market Report, este mercado podría pasar de cerca de USD 79.000 millones en 2024 a más de USD 104.000 millones hacia 2034, impulsado por factores como la innovación en materiales, la trazabilidad de los productos y las crecientes exigencias de sostenibilidad por parte de consumidores, compradores y reguladores.La cáscara de café se convierte en una nueva materia prima para la industria textil. Foto:NuvantEn ese escenario, la alianza entre Biohunters, una plataforma de investigación y desarrollo enfocada en el aprovechamiento de subproductos del café, y Nuvant, empresa colombiana con más de seis décadas de experiencia en la fabricación de textiles recubiertos de alto desempeño, desarrolló lo que presenta como el primer textil recubierto biobasado del mundo elaborado a partir de cáscara de café.El proyecto permite aprovechar 55 toneladas de pulpa fresca de café al año, transformando un residuo agrícola que tradicionalmente generaba impactos ambientales en un insumo para la fabricación de un material con apariencia de cuero y características técnicas para diferentes usos industriales.De acuerdo con el Natural Capital Benefits Statement (NCBS), esta iniciativa evita anualmente la emisión de 22 toneladas de dióxido de carbono equivalente (CO₂e) y previene la generación de 814 metros cúbicos de aguas residuales. El informe también identificó beneficios socioambientales adicionales valorados en más de 11,4 millones de pesos al año.La iniciativa responde a una problemática histórica de la caficultura colombiana. Durante el procesamiento del grano se producen grandes cantidades de cáscara y otros subproductos que cuentan con pocas alternativas de aprovechamiento. Según las estimaciones citadas por el proyecto, Colombia produce alrededor de 14 millones de sacos de café al año, lo que da origen a cientos de miles de toneladas de cáscara. LEA TAMBIÉN Cuando estos residuos no reciben un manejo adecuado, pueden contribuir a la emisión de dióxido de carbono y metano, afectar fuentes hídricas y convertirse en un desafío ambiental para las zonas productoras.Frente a ese panorama, Piel de Café propone convertir ese material en una materia prima de alto valor agregado destinada a sectores como el mobiliario, la hotelería, la marroquinería, el diseño de interiores y la tapicería institucional.El material está compuesto aproximadamente por un 64 % de materiales biobasados, un 20 % de soporte textil reciclado, un 10 % de cáscara de café y un 6 % de otras materias primas. Para Hugo Hernando Duarte, gerente de Cadena de Abastecimiento de Nuvant, la sostenibilidad está evolucionando hacia un modelo que busca crear nuevas oportunidades económicas.Piel de Café transforma la cáscara de café en un material de alto valor. Foto:Federación Nacional de Cafeteros“La sostenibilidad está entrando en una nueva etapa. Durante años hablamos de reducir impactos; hoy la conversación se está trasladando hacia cómo generar nuevas oportunidades económicas a partir de los recursos existentes. Piel de Café demuestra que la economía circular puede convertirse en una ventaja competitiva capaz de conectar innovación, industria y desarrollo territorial”, afirmó.El proyecto también incorpora principios de economía circular durante el proceso de fabricación. Cerca del 80 % del agua utilizada se reintegra al ciclo productivo y el aprovechamiento de materiales alcanza aproximadamente el 95 %. Además, por cada tonelada producida se reutiliza el equivalente a 10.760 botellas PET.Estos resultados fueron complementados con una evaluación de la etapa inicial de recolección y deshidratación de la cáscara en las fincas cafeteras. De acuerdo con la información del proyecto, los resultados fueron verificados de manera independiente por Ecosimple Ltd., firma especializada en capital natural con sede en el Reino Unido.El impacto del proyecto también se refleja en las comunidades vinculadas al origen de la cadena productiva. Actualmente participa la Comunidad Emperatriz, integrada por 20 mujeres caficultoras del sur del Huila, muchas de ellas madres cabeza de familia, quienes realizan labores de recolección y deshidratación de precisión de la cáscara bajo un modelo de prosperidad compartida. LEA TAMBIÉN Según los datos entregados por la iniciativa, esta actividad genera para la comunidad ingresos directos superiores a 14,3 millones de pesos al año, al crear una nueva fuente de ingresos a partir de un material que anteriormente no contaba con una cadena de aprovechamiento organizada. La meta del proyecto es ampliar el alcance para beneficiar a 100 mujeres en el corto plazo.Mauricio Restrepo, CEO de Nuvant, señaló que el principal desafío de la economía circular consiste en generar valor para todos los actores que participan en la cadena. “El verdadero reto de la economía circular no consiste únicamente en reutilizar materiales. El desafío es construir modelos capaces de generar valor para todos los actores involucrados. Cuando la sostenibilidad logra integrarse al negocio, deja de depender de incentivos o de la buena voluntad de las organizaciones y se convierte en una estrategia de crecimiento”, sostuvo.Piel de Café integra a mujeres caficultoras del Huila en una cadena de valor que busca expandirse. Foto:iStock.Las empresas consideran que este tipo de iniciativas representa una oportunidad para Colombia, debido a su tradición cafetera, sus capacidades industriales y el crecimiento de un ecosistema de innovación enfocado en transformar recursos biológicos en productos de mayor valor agregado.También señalan que los mercados internacionales están otorgando cada vez mayor importancia a factores como la trazabilidad, la transparencia de las cadenas de suministro y la evidencia verificable del impacto ambiental y social, aspectos que están redefiniendo los criterios de competitividad para distintas industrias.En ese contexto, Hugo Duarte concluyó que el café colombiano puede convertirse en un punto de partida para el desarrollo de nuevos materiales y oportunidades de negocio. LEA TAMBIÉN “Piel de Café demuestra que la innovación no siempre consiste en crear algo completamente nuevo. Muchas veces implica descubrir nuevas formas de generar valor a partir de recursos que ya existen. En Colombia, el café no solo se cultiva; también puede convertirse en una plataforma para desarrollar materiales, conocimiento y nuevas oportunidades de negocio con proyección global”, afirmó.La iniciativa plantea que el aprovechamiento de residuos agrícolas puede convertirse en una herramienta para impulsar la innovación empresarial, fortalecer el desarrollo territorial y responder a las nuevas exigencias de sostenibilidad que marcan la evolución de la industria textil en los mercados internacionales.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud@CaicedoUcros Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.






