Hace 40 años ocurrió algo que aún se discute. Maradona saltó junto al portero Peter Shilton y en lugar de cabecear el balón, lo empujó con el puño a la red.Publicidad15 de julio, 2026 - 12h01Hay partidos que trascienden el fútbol y se convierten en historia. El 22 de junio de 1986, en el Estadio Azteca, Argentina e Inglaterra jugaron mucho más que un cuarto de final, y tuve el privilegio de estar ahí en mi primera cobertura periodística mundialista. Nadie imaginaría que cuarenta años después volverían a encontrarse en una semifinal del Mundial 2026.Pocos saben que Argentina jugó ese partido de 1986 con camisetas compradas al apuro en una tienda de México, las oficiales eran muy calurosas. Fue Diego Maradona quien eligió el modelo y sentenció: “Con esta le ganamos a Inglaterra”. A toda prisa les cosieron escudos improvisados y les plancharon los números.En 2022 una de ellas se subastó por 9,2 millones de dólares a un coleccionista de Emiratos Árabes Unidos. En 1982 Argentina e Inglaterra habían estado en lados opuestos en la guerra de las Malvinas y ese peso político invisible pesaba en la cancha. Para los argentinos ganar ese partido era casi tan importante como ganar la Copa del Mundo.PublicidadEn el minuto 51 ocurrió algo que se sigue discutiendo cuatro décadas después. Maradona saltó junto al portero inglés Peter Shilton y en lugar de cabecear el balón, lo empujó con el puño izquierdo hacia la red. El árbitro tunecino Ali Ben Nasser validó el gol, su asistente búlgaro Bogdan Dotchev tampoco señaló nada y los jugadores ingleses protestaron furiosos.Al terminar el partido, el Pibe de Oro explicó con una sonrisa que el gol lo había marcado “un poco con la cabeza y otro poco con la mano de Dios”. Años después, el árbitro reveló que la barrera de idiomas entre él y su asistente les impidió comunicarse, recién pudieron conversar después del partido con ayuda de un intérprete.Pero 4 minutos después, el Pelusa nos dejó a todos sin palabras. Recibió un balón en su propio campo y arrancó una carrera de 60 metros en la que superó a cinco jugadores ingleses para dejar sentado al portero Shilton y anotar lo que la FIFA eligió en 2002 como el mejor gol de la historia.PublicidadPublicidadArgentina ganó 2 a 1 y siguió su ruta hacia la copa. El árbitro no volvió a intervenir en ese Mundial. Décadas después, Maradona lo visitó en Túnez y le regaló una camiseta firmada con la dedicatoria “Para Ali, mi amigo eterno”. Ali Ben Nasser guardó durante décadas el balón original del partido, el objeto más polémico y glorioso de la historia del fútbol, hasta subastarlo en 2022 por más de dos millones de dólares. Aquel día de 1986 en el Azteca aprendí con absoluta certeza que el fútbol, más que un deporte, es arte, pasión y legado, una experiencia que te acompaña toda la vida.Cuarenta años después, Atlanta recibirá a los mismos protagonistas de una legendaria rivalidad, pero con actores de otra generación. Argentina e Inglaterra se vuelven a encontrar en el Mundial 2026 con una leyenda que pesa, una deuda pendiente y una intensidad que el tiempo no ha podido apagar. (O)Enviada especialHay un nuevo Disney+ donde todo se encuentra. Contrata la Copa Libertadores, suscríbete aquí.