Las cifras de planeación en la industria del gas natural de México incluyen las siguientes: genera 60 por ciento de la matriz energética del país; el consumo pasará de 8.59 billones de pies cúbicos diarios en la actualidad a 12 para 2035 en el escenario más bajo y de 15 en el más alto; la dependencia de este energético del exterior, que es de 75 por ciento, puede llegar a 95 por ciento si no se aprovechan las altas reservas gaseras a través del fracking convencional para reducir este factor a 50 por ciento.
Alfredo Bejos Inclán, presidente de la Asociación Mexicana de Gas Natural (AMGN), agregó que la inversión comprometida por los empresarios del sector para los próximo cinco años es de 7 mil 500 millones de dólares en transporte, distribución, gas natural vehicular y plantas de licuefacción; este último renglón recibirá 35 por ciento. Por los permisos de distribución autorizados se puede pasar de 3 millones de hogares que utilizan gas natural a 18 millones que, con una reducción de 20 por ciento en el precio frente al gas LP, alcanzarían un ahorro familiar de 18 mil millones de pesos.
La industria del gas natural es crítica para el futuro del país, no sólo para la generación de electricidad. “Por eso hablamos de un plan estratégico con reglas claras y estabilidad jurídica para toda la cadena productiva. No hay un proyecto de almacenamiento estratégico de gas natural y se habla de contratos mixtos con el gobierno o de inversión público-privada; el diálogo es intenso con las autoridades, y tenemos que aprovechar todas las oportunidades”.








