México mantendrá en el corto y mediano plazo su dependencia de importar gas natural desde Estados Unidos, pese a su proyecto de mejorar la red de ductos.

Empresas texanas esperan un crecimiento en el transporte del hidrocarburo, lo cual es incomprensible para empresarios en el ramo energético, proponiendo el uso del fracking en pozos y atender la demanda interna.Por un lado, en marco del México Gas Summit 2026, convención a celebrarse en junio próximo en San Antonio, se analizará la situación actual de los ductos y el plan mencionado por la Secretaría de Energía, al indicar que las futuras plantas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) dependerán del producto comprado en el extranjero en tanto no tenga un proyecto de extracción del hidrocarburo.Ante esto, el Consorcio de Petróleo, Energía y Gas (Cepegas) en Tamaulipas, dirigido por Benito Torres Ramírez, esto refleja la falta de capacidad en equipo como de involucrar a firmas especializadas.

La opción inmediata es utilizar la fractura hidráulica en pozos abandonados y con recursos prospectivos.“Se puede eficientar la producción con el fracking, haciendo un buen uso en Burgos, en la Tampico-Misantla y el Sureste, bien administrado y supervisado.