M+.- La capacidad de almacenamiento de gas natural en México sigue operando en modo “justo a tiempo”, pues el país apenas cuenta con entre 2.4 y 2.5 días de respaldo, una reserva que ni siquiera se encuentra en depósitos subterráneos propios, sino en el gas empacado dentro de los ductos y en terminales limitadas de importación.Aunque muchas veces pasa desapercibido, el gas natural es parte de la vida diaria de millones de personas. Se utiliza para generar gran parte de la electricidad del país y también es clave para el funcionamiento de fábricas, comercios y algunos servicios básicos. Esta situación exhibe una de las debilidades energéticas menos visibles del país, pues ocurre justo cuando el gobierno federal anunció en mayo una inversión de 140 mil 905 millones de pesos para ampliar y modernizar la red nacional de gasoductos hacia 2030. Mientras el almacenamiento estratégico de gas natural sigue sin avances concretos más allá de la meta oficial de alcanzar reservas para diez días de consumo nacional. “El principal problema, es que México prácticamente no cuenta con almacenamiento estratégico suficiente para enfrentar una interrupción en el suministro de gas natural”, expresó en entrevista para MILENIO Guillermo Gómez Herrera, especialista en energía y presidente del Consejo Nacional de Biogás."El riesgo va más allá del sector energético", agregó Herrera.Actualmente, más del 60 por ciento de la generación eléctrica del país depende del gas natural, por lo que cualquier interrupción podría impactar desde el suministro eléctrico hasta la actividad industrial.Aunque el problema del almacenamiento de gas natural lleva años identificado, en 2018 la Secretaría de Energía (Sener) planteó la meta de que México contará en el 2026 con reservas estratégicas equivalentes a por lo menos cinco días de consumo nacional. Sin embargo, el objetivo nunca se concretó.La vulnerabilidad quedó expuesta en febrero de 2021, cuando la tormenta invernal Uri congeló pozos y ductos en Texas, frenando el flujo de exportaciones hacia México. Sin reservas físicas suficientes dentro del país, usuarios enfrentaron apagones y distintas industrias del norte, así como el centro registraron pérdidas millonarias.Tras esa crisis, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) contrató capacidad de almacenamiento en la terminal de gas natural licuado de Altamira para respaldar temporalmente a 23 centrales eléctricas estratégicas.Sin embargo, especialistas advierten que se trata de una medida de emergencia limitada y no de un sistema nacional de almacenamiento estratégico.“Con la tormenta en Estados Unidos, coloquialmente se cerró la llave y nos quedamos sin el suministro continuo de gas natural. Eso nos puso en circunstancias complejas, porque en distintas zonas comenzó a reducirse el abasto del combustible y empezaron las afectaciones tanto en la industria como el temor a apagones. Ahí fue cuando el tema del almacenamiento volvió a tomar relevancia”, dijo Gómez Herrera.Sin embargo en 2022, la propia Sener aplazó oficialmente la política de almacenamiento, pues de acuerdo con observaciones de la Auditoría Superior de la Federación, el retraso respondió a la falta de condiciones técnicas y recursos financieros para que el Centro Nacional de Control del Gas Natural (Cenegas) pudiera operar el sistema.“El almacenamiento estratégico implica contar con reservas que puedan utilizarse si en algún momento se interrumpe el suministro proveniente de Estados Unidos o alguna fuente deja de inyectar gas al sistema. En ese escenario, dichas reservas funcionarían como un respaldo temporal para sostener la demanda nacional”, comentó a MILENIO Luis Fernando Pérez Macías, especialista en el sector energético y profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).Sin embargo, señaló que aunque parte del sector suele considerar el gas contenido dentro de los ductos como una forma de almacenamiento, aclaró que en realidad se trata de un volumen limitado que permanece circulando dentro de la red y que sólo podría servir momentáneamente ante una contingencia.Por ello, pese a que México tiene una elevada capacidad para importar y transportar gas desde Estados Unidos, el especialista sostuvo que el problema persiste: “si el suministro se interrumpe, el país no tiene reservas estratégicas suficientes para responder a una contingencia prolongada”.
Almacenamiento de gas natural, el reto del sector energético en México
Existe una alta dependencia que existe del gas natural para generar electricidad en el país.
México dispone de apenas 2.4-2.5 días de respaldo de gas en ductos sin depósitos estratégicos, mientras destina 140 mil millones de pesos a expandir gasoductos. Con el 60% de la generación eléctrica dependiente del gas natural, interrupciones de suministro generan riesgo sistémico en infraestructura, como mostró la tormenta Uri en 2021 con pérdidas industriales millonarias.






