El Ministerio de Hacienda trata de sacar adelante un modelo de financiación autonómica que a día de hoy solo convence a Cataluña, a pesar de que las concesiones recogidas en el borrador remitido a las comunidades autónomas no van tan lejos como se había pactado. El texto, consultado por elEconomista.es, detalla los parámetros seguidos por el departamento de Arcadi España con el fin de construir un sistema que beneficie a este territorio, si bien, no incluye ninguna mención a la cesión de competencias sobre el IRPF ni a la Agencia Tributaria catalana.Se trata de un hecho llamativo, dado que hace solo un mes la Generalitat de Cataluña y la Agencia Tributaria autonómica firmaron un programa en el que calendarizaban el traspaso gradual del impuesto hasta 2029. Este -al igual que el presentado anteriormente- no fijaba fechas concretas, pero se presume que la gestión integral llegaría en dos años, a final del periodo.
El documento, sobre el que debatieron las comunidades autónomas ayer en la reunión técnica del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), deja abierta la posibilidad de que las comunidades abiertas se sumen al nuevo modelo o, por el contrario, elijan permanecer con el sistema creado en 2009 y aún en vigor. Una opción que podría derivar en que solo Cataluña se acoja al nuevo esquema, diseñado para atender las reivindicaciones de ERC y a la vez, contentar a Junts de cara a una futura votación en el Congreso de los Diputados.













