Aunque no se disponga de cobertura jurídica ni se haya marcado una fecha en el calendario, el Govern sigue trabajando para que el traspaso del IRPF a la Agencia Tributaria de Cataluña (ATC) sea una realidad. Así queda reflejado en el reciente contrato programa suscrito entre la Hacienda catalana y la Generalitat de Cataluña para el periodo 2026-2029. El documento, al que ha accedido elEconomista.es, ofrece un prolijo itinerario de adopción de las facultades necesarias para recaudar uno de los impuestos más importantes del Estado. El escrito está en línea con el plan director de la agencia autonómica elaborado de forma externa por Minsait, filial de Indra, aunque entra más en detalle.En concreto, el contrato programa enumera tres etapas distintas y cuatro niveles en la segunda de estas etapas. La primera fase corresponde a lo que se denomina "etapa de colaboración" con la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT). Se trata de la situación actual en que la ATC desarrolla las funciones de información y asistencia a la ciudadanía, en particular durante la Campaña de la Renta.

A tales efectos, la agencia autonómica ha musculado su plantilla con la incorporación de 152 efectivos temporales, lo que supone un incremento del 49% respecto al año anterior. Además, el organismo dispone este año de 40 oficinas distribuidas por todo el territorio, algunas de las cuales han abierto por primera vez, para ayudar a los contribuyentes a realizar su declaración.