La han bautizado con distintos apelativos: fanatismo verde, fanatismo climático, ecolocura, estafa climática, dogmatismo climático, econazismo… Son conceptos que la extrema derecha utiliza para ignorar la emergencia climática. Hay que seguirlos de cerca para observar cómo han ido adaptando su discurso y han pasado, en muchos casos, del evidente negacionismo climático al econacionalismo. Han cambiado algunas expresiones, pero sus argumentos siguen siendo igual de peligrosos.

En Extrema dreta, què ens hi juguem (editado únicamente en catalán por Eumo), los profesores Jordi Corominas y Joan Albert Vicens dedican un interesante capítulo a analizar cómo los partidos de extrema derecha ajustan sus argumentos a ese ambientalismo nacionalista.