El de este martes no ha sido un día más en Moncloa. No porque no se lo esperaran, pero la condena a David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, ha provocado un terremoto de reacciones políticas muy contundentes. En las filas del Ejecutivo que lidera Pedro Sánchez la indignación es máxima. Y lo han mostrado esta vez prácticamente con la misma intensidad tanto de manera pública como en privado. PublicidadLa primera reacción oficial la realizó la ministra portavoz del Gobierno Elma Saiz durante la rueda de prensa ofrecida en Moncloa tras el Consejo de Ministros. La sentencia se conocía prácticamente a la hora que estaba prevista el comienzo de esta rueda de prensa, las 12.30 horas, lo que provocó un retraso en la salida de Saiz y los ministros Pablo Bustinduy y Ana Redondo. "Esta causa tiene un único origen, dañar el presidente del Gobierno a través de su entorno familiar", dijo Saiz. La portavoz apuntó además a su confianza en que las instancias judiciales superiores certifiquen la "inocencia" de David Sánchez. "Respetamos la sentencia pero obviamente no la compartimos", añadió, al tiempo que puso hincapié en recordar las denuncias realizadas por organizaciones ultras como Manos Limpias situadas como "el origen de la causa". En privado, fuentes de Moncloa apuntan en varias direcciones. Por un lado, señalan que es una "barbaridad" que se condene "a un inocente sin pruebas". Por ello, reiteran, "esperan que la Justicia haga justicia" cuando el recurso se lleva a instancias superiores. "Confiamos en que se acabe poniendo negro sobre blanco la inocencia de ambos", señalan también en relación a Miguel Ángel Gallardo, ex presidente de la Diputación de Badajoz y ex secretario general del PSOE de Extremadura. Para el Gobierno, el "juicio" fue "muy claro" y "se desmontaron todas las acusaciones" pero añaden que "no hay profesión infalible", en relación al ámbito judicial. En Moncloa equiparan además la sentencia contra el fiscal General del Estado Álvaro García Ortiz, que también consideran injusta y con falta de pruebas, a la del hermano de Sánchez. "Sentó un precedente peligroso", apuntan respecto a lo sucedido con García Ortiz.PublicidadLo que sí tienen claro en el entorno de Sánchez es que van a resistir pese a las críticas airadas de la derecha. "Una sentencia injusta no va a hacer caer este Gobierno", afirman. Respecto a cómo puede percibir la ciudadanía este tipo de condenas, en Moncloa responden poniendo encima de la mesa los datos que reflejan algunas encuestas. "La ciudadanía ya es consciente de que el lawfare existe y de la judicialización política", apuntan fuentes gubernamentales. Para estas afirmaciones se apoyan en sondeos como el publicado a principios de mes en El País. El Barómetro de 40dB apuntó que más del 65% de la ciudadanía considera que el lawfare existe en España. También que una de cada tres personas cree que los jueces tienden a favorecer a la derecha. El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) publicó también un estudio sobre calidad democrática el 6 de julio. En él se concluye que 77,2% de los votantes del PSOE no cree que la Justicia actúe con imparcialidad cuando investiga a partidos políticos. Esta desconfianza en la imparcialidad se sitúa a nivel general en el 76,9% de los encuestados totales. Publicidad"Todo esto no nos beneficia ni a nosotros ni a la democracia", reflexionan en todo caso en el equipo de Sánchez desde donde critican que un partido como el PP sea el que dé pábulo a denuncias interpuestas por organizaciones ultras. Las reacciones públicas se sucedieron también tras las declaraciones de Saiz en Moncloa. Antes, eso sí, se lanzó al ruedo digital el ministro de Transportes Óscar Puente. Moncloa lo considera un "portavoz autorizado" del Gobierno con su estilo particular, especialmente en su cuenta de X. "Esta época se estudiará en los libros de historia como aquella en la que se tensaron las costuras de nuestras instituciones más esenciales con la única finalidad de derribar a un gobierno ante la incapacidad de hacerlo por las urnas", escribió. "Cuanto más leo, más malo me pongo", añadió luego. "El PP nos acusa de hacer ingeniería electoral, cuando a lo que estamos asistiendo más bien es a albañilería judicial", remató. También salieron en tromba otros dirigente del PSOE como la secretaria de Organización Rebeca Torró. "Este caso forma parte de una estrategia para desgastar a un Gobierno progresista por cualquier medio. Cuando se persigue a personas inocentes por ser familiares del presidente del Gobierno y el ruido se impone a los hechos, pierde la democracia. Perdemos todos", señaló.La portavoz de la Ejecutiva federal de Ferraz, Montse Mínguez, fue más explícita: "La del FGE y ahora la de David Sánchez y Gallardo. Dos sentencias y el mismo mensaje: "No ha quedado probado que…"; "No ha quedado acreditado que… A la Justicia solo le pedimos una cosa: que los ciudadanos podamos entenderla. A mi me parece TREMENDO", escribió. La condena a David Sánchez coincide además prácticamente en el tiempo con una nueva providencia, publicada este lunes, del juez Juan Carlos Peinado sobre Begoña Gómez. El magistrado pide a la esposa de Sánchez que acredite si realmente solo estuvo en la graduación de su hija en Inglaterra. "Una vez más se constata la obsesión, la persecución y el acoso público que sufre Begoña Gómez. Una situación que solo atiende a motivos políticos", apuntaron desde Moncloa. Unas palabras que repitió públicamente este martes Saiz en rueda de prensa. La derecha se irrita y la izquierda duda de la sentenciaMientras tanto, los socios de coalición del PSOE han cerrado filas y han mostrado también su indignación. En Sumar consideran, como apuntó el diputado de Compromís Alberto Ibánez, "están poniendo muy difícil creer en el Estado de Derecho de este país". Publicidad"Nueve años de inhabilitación a un músico por ser hermano del Presidente del Gobierno. Una sentencia que admite que no hubo ninguna presión para adjudicarle la plaza en la Diputación de Badajoz pero que igual se la dieron en previsión de que su hermano fuera presidente algún día. Lo de 'el que pueda hacer que haga' se les ha ido de las manos", escribió la ministra de Sanidad Mónica García. "El que pueda hacer que haga en su máxima expresión. Esta condena es un disparate, una auténtica barbaridad y un nuevo descrédito para el poder judicial de nuestro país. ¿Alguien duda todavía? Urge avanzar en la democratización del Estado. Aceleremos: ellos no se van a detener", señaló por su parte Antonio Maíllo, coordinador de IU. Para el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, la sentencia es una "sobrada". Y para Maribel Vaquero, portavoz del PNV, la condena es "fuerte e importante". Desde la derecha, con el PP a la cabeza, se ha cargado duramente contra el Gobierno. "Estamos ante otro día histórico de la democracia española", comentó la portavoz de los populares Ester Muñoz. "Esto en cualquier país haría caer a cualquier Gobierno. Pedro Sánchez está festejando el 14 de julio y su hermano está siendo hoy condenado porque le han regalado una plaza", añadió. "Que nadie esté por encima de la ley, sea familia de quien sea, habla bien de nuestro Estado de Derecho y debería reconfortar a todos los españoles", apuntó por su parte Alberto Núñez Feijóo.