La ola de calor que asola Europa está poniendo en cuestión si el Tour debe correrse en julio con temperaturas que hacen estallar los termómetros. El esloveno Tadej Pogacar, el líder de la carrera y la estrella más rutilante del ciclismo, ha dicho alto y fuerte que, si de él dependiera, cambiaría el calendario, porque no basta con mover los horarios en etapas de cinco horas. Los corredores llegan a la meta chorreando, no solo cuando suben los empinados 2.115 metros del Tourmalet, sino también cuando ascienden las rampas de 177 metros de Montjuïc. Se comprobó en el primer día de carrera, cuando bajo un sol de justicia los ciclistas se derrumbaban al cruzar la meta. Basta ver un escalofriante vídeo de la llegada de Juan Ayuso, que terminó cuarto, que es toda una elegía de la extenuación en el deporte. Guillaume Horcajuelo / Efe / EPAPhilip Delerm es autor de un libro titulado El primer trago de cerveza y otros placeres de la vida, que glosaba el ir en bicicleta en verano como un ejercicio saludable y placentero, algo que el cambio climático está poniendo en cuestión. Los profesionales de este deporte han visto cómo lo que era un bello esfuerzo se está convirtiendo en una dura pesadilla, especialmente en este Tour, donde se han reducido etapas por los incendios forestales o las altas temperaturas.Pogacar cree que el cambio climático obligará a replantear el calendario del TourPero el mundo no reacciona ante el calentamiento del planeta. Al contrario, sigue la estela de Trump, que considera que el cambio climático es un engaño y una estafa. E incluso lo reduce a una estrategia del Partido Demócrata, sin dar valor a lo que dice la ciencia y a una encuesta de Gallup que pone de manifiesto que la mitad de los estadounidenses cree que el calentamiento global representa una amenaza grave en sus vidas.La Oficina de Cambio Climático acaba de alertar que en España nos acercamos a los picos de 50 grados. En Sicilia, se llegó a los 48,8 en agosto del 2021. Y en el Valle de la Muerte (California), se alcanzó a principios de esta década los 54,4. Por cierto, en nuestro país, Vox sigue siendo negacionista y la eliminación de las políticas verdes va en el paquete que pacta con el PP en los gobiernos autonómicos. Pues muchos ánimos y que la fuerza nos acompañe, porque el sentido común parece que lo hemos perdido definitivamente.