El esloveno Tadej Pogacar se impuso este martes en la 10ª etapa del Tour de Francia, que unió con un recorrido de 166,6 kilómetros las localidades de Aurillac y Le Lioran y que reanudó la competencia de la tradicional prueba francesa, tras una jornada de descanso esperada y necesaria para todos los equipos. Es que los primeros nueve días de acción de la Grande Boucle estuvieron marcados por la sofocante ola de calor que azota a Europa y que generó quejas y reclamos en el pelotón y forzó a la organización a improvisar cambios en el reglamento de una de las pruebas más importantes del mundo del ciclismo.Las temperaturas de más de 40 grados, el cielo despejado y un sol implacable fueron constantes postales de la primera semana el Tour, que apenas había completado tres etapas cuando las extremas condiciones llevaron a la Unión Ciclista Internacional (UCI) a introducir un cambio significativo en la dinámica de la competencia. Con el objetivo de reducir el riesgo de deshidratación y los golpes de calor en una de las carreras más exigentes de este deporte, flexibilizó "de forma excepcional las normas de avituallamiento para proteger la salud de los corredores". La medida autorizó el uso de bolsas de provisiones (agua, víveres o líquidos hidratantes) en zonas que normalmente están reservadas únicamente para la entrega de bidones de agua. La medida afectó a puntos situados dentro de subidas, donde hasta entonces la distribución estaba más limitada, para facilitar la entrega simultánea de varios bidones a cada corredor y asegurar así una hidratación adecuada a las condiciones meteorológicas."Desde el coche repartimos 320 bidones. Nunca en mi vida había dado tantos. Y posiblemente, no más de 20 llevaban alimentos. El resto eran todos de agua", contó Joxean Fernández Matxin, director deportivo del equipo UAE Team, uno de los más fuertes del pelotón. — Tour de France™ (@LeTour) July 12, 2026