La Generalitat Valenciana dejó sin ejecutar en 2025 una parte muy relevante de las inversiones previstas en áreas sociales, de vivienda, educación y medio ambiente, mientras que el proyecto de Presupuestos para 2026 orienta buena parte del crecimiento de los ingresos a reducir el endeudamiento en lugar de reforzar la inversión pública. Esa es una de las principales conclusiones del informe presentado este lunes por el Instituto de Estudios Económicos de la Provincia de Alicante (INECA).El análisis de la ejecución presupuestaria del pasado ejercicio revela que la Generalitat ejecutó inversiones por valor de 3.299 millones de euros, el 78,9% del presupuesto disponible, dejando sin utilizar 884 millones, equivalentes al 21,1% del total. Sin embargo, el problema se concentra en unos pocos departamentos: dos terceras partes de todo el dinero que quedó sin ejecutar corresponden únicamente a tres grandes áreas de actuación.La Generalitat ejecutó inversiones por valor de 3.299 millones de euros, el 78,9% del presupuesto disponibleLa más afectada fue la de Servicios Sociales, Igualdad y Vivienda, donde quedaron pendientes de ejecutar 293,2 millones de euros, el 33,2% de todos los fondos no invertidos. A continuación figuran Medio Ambiente e Infraestructuras, con 161,2 millones, y Educación, Cultura y Empleo, con 133,9 millones. Entre las tres suman casi 588 millones de euros sin ejecutar. El informe sostiene que el problema no es solo el porcentaje de ejecución, sino el elevado volumen de recursos que no llegaron a transformarse en actuaciones en ámbitos especialmente sensibles.El informe de INECA sostiene que el crecimiento del 3,1% del presupuesto de la Generalitat Valenciana para 2026 esconde un cambio de prioridades. Mientras las operaciones financieras aumentan un 20,1% por el fuerte incremento de la amortización de deuda, el gasto no financiero —el destinado a servicios públicos e inversión— retrocede un 0,8%. Entre las partidas más relevantes, el gasto de personal crece un 4,2% y representa el 30,3% del presupuesto, pero las transferencias corrientes disminuyen un 7,1%, con impacto sobre prestaciones sociales y conciertos sanitarios y educativos, y la inversión real cae un 2,8%, reduciendo su peso hasta el 4,5% del total.La distribución del gasto por Consellerias también refleja esa presión financiera. Solo tres grandes partidas concentran el 76,9% del presupuesto: Sanidad absorbe el 28,4% (9.453 millones de euros), el servicio de la deuda representa ya el 25,2% (8.398 millones) tras aumentar un 20,6%, y Educación, Cultura y Universidades reúne el 23,3% (7.749 millones). INECA destaca que el coste de la deuda ya supera el presupuesto destinado a toda la política educativa, lo que reduce el margen de maniobra de la Generalitat y deja apenas el 23,1% de las cuentas para el conjunto de las otras 17 Consellerias, entre ellas Servicios Sociales, Infraestructuras, Justicia o Agricultura.INECA destaca que el coste de la deuda ya supera el presupuesto destinado a toda la política educativaEl instituto económico destaca que la mejora de los ingresos públicos procede principalmente del dinamismo de la economía y del aumento de la recaudación tributaria, especialmente de los impuestos vinculados al mercado inmobiliario y a la actividad constructora. Sin embargo, ese incremento de recursos no se traduce en una expansión del gasto operativo, sino que sirve fundamentalmente para aliviar la carga financiera de la Generalitat.De hecho, el endeudamiento neto previsto para 2026 se reduce un 56,4%. La emisión de nueva deuda disminuye un 11,5%, mientras que el gasto destinado a amortizar préstamos anteriores aumenta un 20,6%. Como resultado, el incremento de la deuda será menos de la mitad del registrado el año anterior.