Aunque el ritmo de la inflación se moderó respecto de meses anteriores, Fernando Savore advirtió que los aumentos de precios continúan impactando en el consumo cotidiano. "Los aumentos continúan. Esta es la realidad", afirmó, y explicó que los incrementos mensuales se acumulan mientras los salarios quedan rezagados. "Todos los productos en la alza de precios, que puede ser poquita, siempre le ganan al sueldo", sostuvo.
El dirigente señaló que rubros como lácteos, harinas, galletitas y aceites siguen registrando subas permanentes, lo que deteriora el poder de compra. "El trabajador no llega a fin de mes. El 20 es fin de mes", resumió al describir la situación de muchas familias.
Consumo, resignación y pérdida del poder adquisitivo
Savore consideró que la sociedad se fue adaptando a un escenario de menores posibilidades económicas. "Los argentinos vamos naturalizando cosas que ya no podemos hacer", expresó, al recordar que muchas familias redujeron vacaciones, consumos y gastos cotidianos.
También puso como ejemplo el fuerte incremento del precio de las garrafas. "Hace 40 o 50 días una garrafa costaba 15 mil pesos y hoy cuesta entre 25 y 30 mil", indicó, y remarcó que ese aumento afecta especialmente a quienes dependen de ese recurso para cocinar o calefaccionarse.







