Comentarios liberalesYa no les bastan �rbitros comprados, les molesta que haya reglamento, aunque sea para salt�rselo�scar Puente.Actualizado Martes,
julio
23:09Audio generado con IALo peor de la condena al hermano del presidente ha sido la reacci�n del Gobierno, que, si hace mucho que se comporta como un maleante analfabeto, en este caso ha demostrado que, adem�s, est� reparado de la vista, es claramente burriciego y merecedor de banderillas negras.�Qu� brutos son! Si no estuvieran tan hechos a pegar coces a todos los jueces, venga o no venga a cuento, pod�an haber hecho una lectura a su favor de la sentencia, que es perfectamente posible, pero cuando resulta que su Petronio, maestro de elegancia, es Oskargut�n, todos van en taparrabos.Lo primero que no han visto, y bien a la vista est�, es que el Fratern�simo no ha sido condenado por tr�fico de influencias, el mayor cargo por el que se ped�a la mayor condena, seis a�os de c�rcel. Es verdad que los jueces dicen que se intuye claramente que la creaci�n de tres puestos de trabajo innecesarios y con cargo al contribuyente, dos para el fraterno y otro para el p�fano �ntimo, tienen por objeto congraciarse con el mandam�s del PSOE, pero que no hay prueba fidedigna de que haya sido Pedro S�nchez el que, en fecha y modo constatables, haya pedido u ordenado el favor. Dicho de otro modo, que hay delito, pero no est� demostrado al cien por cien qui�n ha sido el autor, in dubio pro reo, etc�tera. Pod�an haberse quedado ah�, haber atacado a la acusaci�n popular, que ellos usan en el Caso Kitchen y critican a los dem�s, y sostener que, si no hay tr�fico de influencias, Pedro S�nchez es inocente.Eso hubiera sido lo normal, racional y l�gico en cualquier gobierno. Sucede que la que Albert Rivera bautiz� como la Banda de S�nchez no lo es. Y hace tiempo que emprendi� una guerra contra la Justicia, al margen de los tribunales, confesando, por la v�a de los hechos, que lo que no tolera no son las sentencias, sino que todav�a existan jueces capaces de emitirlas. No le bastan instancias de parte, de su parte, abiertamente prevaricadoras, desde el patizuelo de Monipodio Pumpido a la fiscal�a general del Estado, el Tribunal de Cuentas, la Abogac�a del Estado o el Ministerio de Hacienda. En realidad, ya no sabe lo que le basta, s�lo lo que le sobra: jueces que no les deban el cargo y los pongan las productoras de Televisi�n Espantosa.La sentencia es suave, garantista, pero, como dec�an en Castilla a finales del siglo XV, �al que no est� hecho a bragas, las costuras le hacen llagas�. Ya no les bastan �rbitros comprados, les molesta que haya reglamento, aunque sea para salt�rselo. Oyen, pero no escuchan ni a los que les aplauden. Est�n para los bueyes de Florito.












