La pol�mica acecha a la menor de los tres hijos del multimillonario Bill Gates y su ex Melinda French por inflar los datos de su aplicaci�n de compras.La emprendedora de la familia, Phoebe Gates, salt� a la fama el a�o pasado cuando con tan solo 23 a�os lanz� la startup, Phia, junto a su compa�era de estudios en Standford, Sophia Kianni.La aplicaci�n act�a como un asistente personal del usuario para encontrar art�culos, sobre todo de ropa y complementos de moda, al precio m�s bajo disponible entre miles de p�ginas web de los distintos vendedores.Su uso es muy sencillo. Basta con instalar la herramienta en el navegador web y utilizarla al comprar para que localice los mayores descuentos con la ayuda de la inteligencia artificial. Una vez realizada la operaci�n, Phia cobra una comisi�n a los vendedores.Este tipo de negocios son conocidos en el sector tecnol�gico con el nombre de 'marketing de afiliados', basados en promocionar productos o servicios de terceros a trav�s de enlaces �nicos. Phia super� el mill�n de usuarios a principios de a�o y logr� incorporar a m�s de 6.200 socios minoristas tras un r�pido crecimiento.Este �xito estuvo impulsado por una recaudaci�n inicial de 43 millones de d�lares procedente de una lista de inversores de alto perfil que incluye a modelos y celebridades femeninas como Karlie Kloss, Kim Kardashian, Sydney Sweeney y Hailey Bieber. La compa��a est� valorada en unos 185 millones de d�lares.Pero la realidad de las cifras del negocio ha saltado por los aires despu�s de que el investigador independiente, Ben Edelman, junto con la competidora Capital One Shopping y la agencia Bloomberg, hayan indagado en el c�digo de fuente de Phia para descubrir que la aplicaci�n se atribu�a ventas que no hab�a generado realmente. Una pr�ctica contraria a las pol�ticas de muchas plataformas.El resultado de la investigaci�n ha revelado que durante el proceso de compra de un producto la extensi�n del navegador m�vil de Phia abr�a una pesta�a en un segundo plano sin intervenci�n del usuario e insertaba su propio c�digo de referencia. Esto anulaba las referencias leg�timas de otras competidoras y atribu�a las compras a la propia aplicaci�n.Despu�s de que Bloomberg comprobar este sistema en m�s de 50 p�ginas web, los hallazgos coincid�an con las pruebas realizadas por Capital One Shopping y el experto independiente. "El requisito fundamental en el marketing de afiliados es que la comisi�n solo se paga si el usuario hace clic", explica Edelman, quien lleva d�cadas denunciando lo que �l califica como pr�cticas enga�osas en la publicidad digital.Phia registraba clics falsos en los sitios web de los minoristas, lo que le permit�a sustituir el c�digo �nico de otro referente por el suyo propio. De esta manera, reclamaba comisiones por ventas en las que no hab�a influido de manera significativa. "Las normas no permiten clics falsos, simulados, imaginarios ni hipot�ticos. Solo es v�lido un clic real", concluye el experto.El descubrimiento ha levantado las dudas sobre las pr�cticas de las dos cofundadoras, ambas incluidas durante los �ltimos a�os en la lista 30 Under 30 (30 menores de 30 a�os) de Forbes, para mantener la valoraci�n de una empresa, cuyo principal incentivo es el apellido Gates.Soluci�n de la empresaAnte la avalancha de art�culos de prensa sobre la pol�mica, la empresa se apresur� a solucionar el problema nada m�s hacerse p�blicos los resultados de la investigaci�n. "En las �ltimas 24 horas, se nos inform� que, en una versi�n reciente, nuestro c�digo fuente estaba provocando atribuciones err�neas en un subgrupo de usuarios", se�al� un portavoz de Phia, que asegur� que la aplicaci�n cumple con la normativa vigente y se somete a auditor�as peri�dicas."Nuestro equipo trabaj� durante toda la noche para identificar y mitigar el problema, el cual ya ha sido resuelto", a�adi�, el pasado 10 de julio cuando se conocieron estas pr�cticas. Para atribuirse una compra incluso si el usuario no realizaba ninguna opci�n, Phia empleaba la t�cnica conocida como cookie-stuffing (inserci�n forzada de cookies, en espa�ol), mediante la que introduc�a de forma silenciosa un c�digo de seguimiento en la direcci�n web del minorista.La pesta�a se cerraba a los pocos segundos y la cookie - esos peque�os archivos de informaci�n que generan los servidores y env�an al navegador- quedaba incrustada solo en navegadores web m�viles, por lo que era poco probable que los usuarios se percataran de la apertura de esa pesta�a adicional.Phia abr�a as� pesta�as autom�ticas en segundo plano en m�s de media docena de empresas afiliadas, incluidas Impact.com, CJ Affiliate, Rakuten y Awin. Esta pr�ctica est� prohibida en los t�rminos de servicio de todas estas compa��as.La investigaci�n tambi�n detect� este comportamiento en m�s de 50 sitios web de grandes minoristas como Walmart, Nike o Zara. La sustituci�n de la referencia pudo haber provocado que los minoristas pagaran comisiones innecesarias a Phia, o que Phia se apropiara de comisiones destinadas a otros anunciantes.La pol�tica com�n en los t�rminos de servicio de todo el sector de la publicidad de afiliados establece que las aplicaciones deben "abstenerse de actuar" si el consumidor ya est� utilizando otro c�digo de referencia.Bloomberg comenz� a investigar a Phia despu�s de que una persona familiarizada con la tecnolog�a de la empresa le proporcionara informaci�n que apuntaba a que la extensi�n del navegador atribu�a las ventas de forma err�nea. Dicha fuente solicit� mantener el anonimato por temor a represalias.Esta no es la primera vez que Phia se enfrenta a acusaciones preocupantes. El a�o pasado, investigadores de seguridad independientes descubrieron que la aplicaci�n registraba el historial de navegaci�n web de los usuarios, incluidas capturas que mostraban el contenido de las p�ginas visitadas, seg�n un informe de Fortune. Esta informaci�n inclu�a datos confidenciales, como extractos bancarios y cuentas de correo electr�nico privadas de los usuarios, que se transmit�an a los servidores de Phia.En aquel momento, la compa��a declar� que registraba el contenido de las p�ginas web para "determinar si el sitio era un destino de compras", con el fin de identificar y dar soporte a nuevos minoristas. Tras ser notificada por los investigadores de seguridad, Phia dej� de capturar el contenido de las p�ginas web y pas� a registrar �nicamente las URL.No ha sido la �nica. El a�o pasado, varios influencers de redes sociales presentaron una demanda colectiva contra Capital One Shopping, tras detectar que la extensi�n del navegador sustitu�a sus c�digos de seguimiento de afiliados por identificadores propios, desviando as� las comisiones. Una pr�ctica muy similar a la de Phia.La empresa neg� las acusaciones, pero lleg� a un acuerdo extrajudicial con los demandantes. En la d�cada de 2010, dos profesionales del marketing de afiliados fueron a juicio acusados de defraudar a eBay mediante una trama que les report� unos 35 millones de d�lares; el caso se bas� en parte en pruebas recopiladas para eBay por Edelman y entregadas al FBI. Los autores admitieron su culpa y fueron obligados a devolver las cantidades defraudadas.