Debían cuidarlos, pero se dedicaron a esquilmar su dinero. Una de las víctimas se llamaba Vicente y pasó su vida dedicado al sacerdocio. Cuando ingresó, con demencia, en una residencia para religiosos de la orden de los Dominicos, sus responsables le vaciaron la cuenta corriente. Se apropiaron indebidamente de hasta 101.646 euros. Es el relato que hace el fiscal, que pide cinco años de prisión para el fraile Martín Alexis González y para su mano derecha, Luis Carlos Rodríguez, por apropiarse indebidamente de 263.877 euros de religiosos a su cargo con problemas mentales.Todo empezaba cuando los religiosos ingresaban en la residencia de los Dominicos El Vedat de Torrent (Valencia), donde viven frailes de edad avanzada, que requieren atención específica o que no pueden cuidarse por sí mismos. Cuando fray Martín, al frente de la residencia, detectaba que tenían problemas de salud que suponían una merma en su estado mental, les hacía firmar un documento en el que él figuraba como autorizado en la cuenta bancaria particular, aquella a la que no iba a parar la parte de la pensión que se ingresaba automáticamente en la cuenta común de la residencia.“Los frailes observaban que no tenían dinero, que les iba desapareciendo o que lo guardaban en su habitación y luego no estaba. Siempre sucedía con trabajadores que tenían demencia o algún tipo de enfermedad mental”, cuenta el denunciante, un antiguo colaborador en esa residencia. “Un día, un sacerdote nos dijo que lo estaban dejando sin dinero. Al principio le decíamos: ‘Venga, va, padre, seguro que son imaginaciones suyas’. Hasta que llega un día en que nos enseña las cartillas y vemos que le están sacando todo el dinero”, asegura una extrabajadora de la residencia. “En un convento puede haber dos tipos de cajas: la oficial y la extraoficial, porque, ¿quién se va a meter en un convento? Todo el mundo pone en común su sueldo y el prior mira los gastos, pero da cuentas. Aquí no se daban cuentas ni nada”, lamenta la persona que puso estos hechos en conocimiento de la Guardia Civil en 2023.Según el escrito de acusación del fiscal, al que ha tenido acceso EL PAÍS, “los acusados (…), actuando en connivencia de forma continuada en el tiempo, y aprovechándose de los residentes dada la situación mental que presentaban, procedieron con ilícito beneficio patrimonial, ya que detrajeron de las cuentas corrientes de los sacerdotes residentes cantidades variables, las cuales, bien fueron enviadas, a través de diferentes locutorios, a cuentas en el extranjero, bien las incorporaron a su patrimonio propio”.Son decenas de movimientos bancarios que afectan al menos a cinco personas diferentes, a las que supuestamente los dos compinches robaron su dinero. Los primeros se remontan a 2021 y los últimos fueron realizados en 2024. La Fiscalía sostiene que son cantidades variables que se extraen de las cuentas de las víctimas y que coinciden en tiempo y cantidades, de forma aproximada, con las que se ingresaban después en una de las cuentas personales de uno de los acusados.Al religioso M. M. le habrían quitado 53.300 euros. Entre enero de 2019 y febrero de 2024, a otro le desaparecieron 101.646 euros. Las cantidades que la Guardia Civil ha conseguido acreditar suman más de 263.000 euros. Parte del dinero se envió a cuentas en el extranjero, de Argentina o Colombia. De este país es nacional Luis, el hombre que actuaba como mano derecha de fray Martín. Una cuenta comúnHay algunos movimientos en alguna cuenta particular de uno de los acusados con los conceptos “Cuidados ingreso cajero”, pero lo cierto es que, según los estatutos de la congregación, la totalidad de los ingresos destinados a los cuidados de los frailes debe ser aportada a la cuenta común de la congregación.El denunciante y la extrabajadora que han ratificado los hechos creen que la apropiación de dinero por parte de estas dos personas no se limitaba a la descrita por el fiscal, sino que también se hacían con dinero en efectivo que los religiosos tenían en sus habitaciones. “Otro fraile que guardaba una cantidad seria en una carpeta, se daba cuenta de que desaparecía de esa carpeta. Le preguntaba a la enfermera: ‘¿Me has quitado dinero?”. La persona que acabó acudiendo a la Guardia Civil cuenta la situación que le hizo pensar que aquello era generalizado e insostenible: “Cogí el baúl, se me cayó todo al suelo y se derramaron unos cuantos sobres con billetes de 50 euros, muchos, no me paré a contarlos. Un fraile me dijo: ‘Uf, esto es de lo que nos quita”. Aseguran, además, que los ahora acusados hostigaban a otros frailes que eran conscientes de la situación que se vivía en la enfermería de la residencia con los internos.Varios de los afectados han fallecido; los demás no han reclamado el dinero del que, según la investigación, se habrían apropiado las personas que debían cuidarlos. Luis Carlos Rodríguez, al que la fiscalía ve como compinche, ha declinado hacer ningún tipo de comentario a este periódico. La orden de los dominicos, a la que pertenece el fraile, que ha seguido ejerciendo durante el periodo en que ha estado investigado, se limita a decir que el juicio oral está fijado para el próximo noviembre.
La Fiscalía pide cinco años de cárcel para un fraile que desvalijaba a religiosos con enfermedades mentales
El acusado y su cómplice, acusados de apropiarse de más de 260.000 euros y desviar parte del dinero a Argentina y Colombia











