La Audiencia de Granada juzga este lunes a un guardia civil acusado de encargar el robo y secuestro a una anciana que guardaba 50.000 euros en su domicilio, donde la retuvieron atada y golpearon hasta que consiguieron su propósito.

Junto al guardia civil, que se enfrenta a una petición fiscal de 15 años de cárcel, se sentarán en el banquillo de los acusados los seis individuos que presuntamente asaltaron la vivienda de la víctima, de 73 años, y otra persona considerada cómplice de todo lo ocurrido.

Fue a raíz del fallecimiento de su hermano, dedicado a llevar inversiones, que el agente se quedó encargado de devolver a los clientes las cantidades de dinero que habían obtenido como beneficios.

Así conoció a esta anciana jubilada, soltera y sin hijos, que vivía sola en La Zubia, de donde llevaba una temporada sin salir dado que era época de Covid y temía contagiarse. Hasta marzo de 2021 estuvo llevándole dinero, concretamente debía entregarle varios sobres con 50.000 euros pero al darse cuenta ella de que faltaban 10.000 se lo recriminó a través de Whatsapp.

El agente le trasladó su disgusto diciéndole “noto un tono amenazante en ti y eso no me gusta”, según se recoge en el escrito de acusación provisional de la Fiscalía, al que ha tenido acceso Europa Press.