Cabo SueltoLa poes�a no es un adorno ni una evasi�n. La poes�a es una de las posibilidades m�s radicales de enclavijarse al presente, como demuestra la antolog�a publicada por la editorial C�tedraInterior de la Librer�a Alberti, en Madrid.Actualizado Lunes,
julio
23:03Audio generado con IANecesariamente la poes�a interesa a poca gente, y ya me parece bastante. No hace tanto (semanas atr�s) apareci� una antolog�a de poetas j�venes espa�oles. El t�tulo es estupendo: Un estallido. Publica la editorial C�tedra. La selecci�n, el enjundioso estudio preliminar y el hallazgo general es de los fil�logos (tambi�n j�venes) Ra�l Molina Gil y �lvaro L�pez Fern�ndez. La selecci�n de poetas re�ne a 25 autores nacidos entre 1984 y 2000 que han publicado libros entre 2000 y 2025. Est�n haciendo de la poes�a un territorio m�s amplio. En una realidad social dif�cil y ante un paisaje pol�tico pestilente, estos hombres y mujeres dan cuenta de que la poes�a es el m�s extremo de los territorios de la literatura porque en ella todo se puede decir, nada es imposible. Dan cuerpo a una promoci�n importante.La poes�a no es un adorno ni una evasi�n. La poes�a es una de las posibilidades m�s radicales de enclavijarse al presente, sea como sea. La poes�a no vale para escapar de lo real, sino para entrar ah� m�s a saco. La banda de Un estallido no cae en los vicios de las generaciones (un recurso tan caduco que s�lo est� ya en los libros), por eso cuando alguien levanta una bandera nadie va tras ella. Los poetas nuevos o casi nuevos, o las poetas y los poetas de ahora tienen la palabra m�s apta para contar el ahora entre todas las opciones de nuestro entorno. El teatro tambi�n, aunque exige m�s tramoya. Poes�a y teatro, cuando alcanzan sus grados de combusti�n, despliegan una inteligencia intuitiva para decir las cosas que importan de otro modo. Es cierto que un poema no puede detener una guerra, pero tambi�n que la guerra no puede destruir la poes�a. Esto es del escritor bosnio Velibor Colic. Suena algo pastoso, pero suena a verdad. Leo a los convocados en Un estallido y confirmo otra vez m�s que en la poes�a es donde mejor tomo la postura al mundo. Donde mejor se me revela. Y ayuda a hacer casa propia.Existe hoy en Espa�a una selecci�n nacional de poetas j�venes de muchas partes, cuya obra, amplia y rica, desaf�a. Algunos son inmigrantes de segunda generaci�n, lo cual suma diversidad y complejidad. Leer a los compa�eros y compa�eras de Un estallido me hace quiz� viejo de repente, pero en sus poemas encuentro lo que busco: la dentellada, el asombro, la belleza, la insurgencia, la b�squeda, el no aceptar lo irremediable. Lo que uno pide a la poes�a es lo que ellos encuentran en un pu�ado de versos por los que la vida discurre como otra insurrecci�n donde a�n queda tanto por decir.








