La irrupción de las inteligencias artificiales generativas es algo relativamente reciente todavía; hay que recordar que la popularización de ChatGPT no se produjo hasta 2023. Por ello, sus efectos a medio y largo plazo están por descifrarse. Sin embargo, su presencia creciente en el día a día es algo innegable. Es un hecho que cada vez son más las tareas para las que se utilizan estos modelos de lenguaje (LLM), desde resolver dudas nimias hasta la ejecución de tareas a priori costosas o poco agradecidas de realizar. Al fin y al cabo, la tecnología está para hacernos más fácil la vida.PublicidadSin embargo, la IA posee una característica particular que quizá no tenían otros avances experimentados hasta la fecha. Su principal función es pensar por nosotros, lo que implica que mediante su uso renunciamos a la principal característica que ha definido al ser humano a lo largo de su evolución. Por ello, se ha comenzado a estudiar cómo su uso ha modificado la forma en que las personas se relacionan con el mundo: sobre todo el llamado pensamiento asistido por IA, un fenómeno por el que esta tecnología afectaría a los procesos cognitivos de las personas.¿Cómo? Muy sencillo; la IA es capaz de sintetizar información y construir ideas. Por ello, son tareas que podemos delegar, limitándonos a construir un buen prompt. Esta forma de funcionar implicaría un cambio de paradigma completo en la evolución humana, que todavía está por evaluarse si es para bien o para mal.Qué es la rendición cognitivaLa cara oscura de esta realidad es la llamada rendición cognitiva. Se conoce así al fenómeno por el que muchas personas renuncian a realizar razonamientos originales para aceptar de manera acrítica aquello que la IA expone. Esto es, se confía en que la máquina es infalible y se acepta aquello que sugiere, sin ni siquiera comprobar los datos. Básicamente, es una renuncia a realizar cualquier tipo de esfuerzo mental.Según un estudio de la Universidad de Pensilvania, que realizó más de 9.500 pruebas individuales a 1.372 participantes, estos aceptaron los resultados erróneos de la IA un 73,2% de las ocasiones. Todo ello en un contexto en el que los integrantes del estudio sospechaban que podía haber un resultado erróneo. De ahí que se infiriese que no se trata de una cuestión de ignorancia, sino de vagancia. Es decir, son muchas las personas que están dispuestas a dar por buenos los resultados de la máquina sin comprobarlos ni siquiera.PublicidadEs por ello que los autores del estudio diferencian entre descarga cognitiva, esto es cuando las personas utilizan una máquina para ayudarse en su pensamiento, como por ejemplo el uso de una calculadora o un ordenador, y la rendición cognitiva, que viene a ser cuando se abandonan por completo al razonamiento de la máquina, dejando de lado el pensamiento analítico.Por qué sucede la rendición cognitivaPero, ¿por qué sucede eso? Los motivos son muchos y variados, aunque el principal de ellos es la sensación de seguridad con la que suele responder la IA. Es muy habitual que, cuando más firme y elaborada suene la respuesta, más se asuma que debe ser correcta y, por ende, no se compruebe si es así.Para ello, el estudio hace un añadido a la teoría del pensamiento de Daniel Kahneman. Esta postulaba que el pensamiento humano fluctúa entre dos sistemas. El llamado sistema 1, que es lo que conocemos como instinto, y el sistema 2, que vendría a ser el pensamiento crítico y razonado. Ahora, los investigadores le suman un nuevo sistema 3, la cognición artificial, esto es la IA.PublicidadEvidentemente, la IA exige menos esfuerzo cognitivo, pero sus conclusiones se presentan de forma similar a las que obtendríamos mediante un razonamiento elaborado. Por eso muchas personas tienden a abandonarse a ella: a primera vista ofrece soluciones complejas con un coste mental muy bajo, lo que facilita que deleguemos nuestro juicio y terminemos aceptando sus salidas sin cuestionarlas. De hecho, el estudio demostró que las personas que tenían un menor tiempo para responder tendían a confiar más ciegamente en la IA, lo que refuerza esta teoría.Cómo evitar caer en la rendición cognitivaEvitar caer en la rendición cognitiva se presenta como uno de los grandes retos de la humanidad frente a los LLM. Sobre todo, para evitar que estos terminen suponiendo una amenaza para el pensamiento crítico. Para ello se debe romper el reflejo automático de utilizar la IA para cualquier tarea, especialmente aquellas que requieran un proceso mental complejo.Todo depende de la manera en la que se utilicen las inteligencias artificiales, dando por sentado que han llegado para quedarse. Así, una práctica recomendable es utilizarlas como apoyo a nuestras tareas, pero nunca como sustitutos. ¿Cómo hacerlo? Por ejemplo, sin pedir a la máquina la respuesta completa a un problema complejo, sino que sea una simple herramienta para llegar allí donde queremos. En ese sentido, es la diferencia en utilizarla como si fuese una calculadora o para que realice toda la función completa, desde el planteamiento hasta la conclusión.Por otro lado, ahora es más importante que nunca ejercitar el cerebro para mantenerlo activo. Leer, escribir, hacer cálculos o, incluso, jugar a juegos de lógica, son más importantes que nunca para evitar perder las capacidades cognitivas que nos hacen únicos. La sociología se pregunta si vamos hacia una generación prompt, que pasará a pensar en comandos directos para resolver sus dudas en la IA, en lugar de llegar a sus propias conclusiones. La idea, por tanto, es seguir ejercitando los procesos mentales a la vieja usanza, para que la IA se convierta en un complemento y no en un sustitutivo.Finalmente, es importante mentalizarse de que toda información debe ser verificada. Hasta la fecha, todos los modelos de inteligencia artificial disponibles en el mercado se han mostrado falibles. Muchos de ellos, además, poseen sesgos claros en su codificación. Es por ello que una segunda comprobación es necesaria, sobre todo para cuestionar esa sensación de autoridad que suele emanar de sus respuestas.