Ha vuelto a hacerlo. A menudo polémico en sus sermones dominicales, Emilio Montes, el cura de la parroquia del Santísimo Cristo de la Misericordia de Valdepeñas, en Ciudad Real, ha sido noticia de nuevo esta semana. Esta vez por instar a una madre que portaba un bebé en brazos durante la misa, a salir de la iglesia porque el pequeño lloraba, mientras él ofrecía su homilía al resto de los fieles.
Visiblemente enfadado, el párroco se dirigía a la mujer, mientras hablaba de la 'regla de San Benito' de los monjes, para pedirle que se marchara, tras una breve (e incómoda) pausa de silencio en su prédica. “Es muy difícil predicar sin papeles, mientras el niño está chillando porque te distraes. Le pido por favor a la madre del niño que se pase a la otra iglesia para oír el sermón”.
Así lo recogía Sebas Maspons en sus redes sociales, colaborador del programa Aruser@s de laSexta, donde ejerce como experto en noticias curiosas.
Y de hecho, no es la primera ocasión en la que reprende a los feligreses a cuenta del llanto de un bebé, sugiriendo a los padres que se vayan a otra parte.
Las habituales 'perlas' del sacerdote










