El Parlamento de Hungría ha aprobado un paquete de reformas constitucionales que prevé, entre otras medidas, la destitución del presidente Tamás Sulyok. Se trata de una ofensiva del primer ministro, Péter Magyar, contra altos cargos leales al derrotado líder ultranacionalista Viktor Orbán.

Las enmiendas fueron aprobadas con 139 votos a favor y seis en contra, sin el respaldo del partido de Orbán, el Fidesz, cuyos diputados decidieron no participar en la votación de la cámara, de 199 diputados, al considerar que estas reformas son una señal de la “tiranía” del nuevo Gobierno.

Ahora, el propio presidente Sulyok, que había anunciado que no dimitiría, dispone de cinco días para firmar su destitución o remitir las enmiendas al Tribunal Constitucional, una corte integrada por magistrados designados durante los gobiernos de Orbán (2010-2026), para que evalúe su posible inconstitucionalidad.

Esta enmienda forma parte de un paquete que incluye otras reformas relacionadas con el mandato de los diputados y el sistema judicial, así como con los procedimientos legislativos.

El Fidesz se opone principalmente a la destitución de Sulyok, que fue electo por el Parlamento con la mayoría absoluta de la formación de Orbán en marzo de 2024 para un periodo de cinco años.