Carmen Valero Berl�nActualizado Lunes,

julio

18:49El Parlamento h�ngaro ha aprobado este lunes la reforma constitucional con la que el primer ministro, P�ter Magyar, cumple una de las promesas m�s controvertidas de su campa�a: poner fin anticipadamente al mandato del presidente de la Rep�blica, Tam�s Sulyok, al que considera un pilar del sistema institucional construido por Viktor Orban. La reforma, posible gracias a la mayor�a de dos tercios obtenida por Tisza en las elecciones de abril, no pone, sin embargo, fin al pulso institucional. Sulyok dispone ahora de cinco d�as para promulgar la reforma que pone fin a su propio mandato y, por el momento, nada indica que est� dispuesto a hacerlo."Ser�a una traici�n a la naci�n h�ngara si no modific�ramos esta Constituci�n", declar� Magyar antes de la votaci�n sobre la enmienda, que se aprob� con 139 votos a favor y seis en contra en el Parlamento sin el respaldo del partido de Orban, el Fidesz, cuyos diputados decidieron no participar en la votaci�n de la c�mara de 199 diputados al considerar que estas reformas son una se�al de la "tiran�a" del nuevo Gobierno."Ellos [Fidesz] han organizado el pa�s de tal manera que la voluntad de un solo hombre se ha convertido en la fuente de la labor legislativa... El Partido Tisza ha obtenido un mandato claro y abrumador para desmantelar este sistema", se�al� el primer ministro. El Parlamento elegir�a a un nuevo presidente hasta que entrara en vigor una nueva Constituci�n, o durante un m�ximo de cinco a�os.Elegido por el Parlamento el 26 de febrero de 2024 y en funciones desde el 5 de marzo de ese a�o, Sulyok deb�a permanecer en el cargo hasta marzo de 2029. Lleg� a la Presidencia de Hungr�a tras la dimisi�n de Katalin Nov�k por el esc�ndalo del indulto concedido al encubridor de un caso de abusos sexuales a menores. Aunque no tuvo responsabilidad en aquel episodio, Magyar considera que su elecci�n garantiz� la continuidad del sistema pol�tico construido por Fidesz. Durante el debate parlamentario, Magyar defendi� la reforma con un duro alegato contra el jefe del Estado. "Todos sabemos -Tam�s Sulyok lo sabe y yo tambi�n lo s�- que cada vez que tuvo que elegir entre la constitucionalidad y los intereses de Fidesz, Tam�s Sulyok eligi� una y otra vez los intereses de Fidesz. Y sigue haci�ndolo hoy", afirm� desde la tribuna. Acus� adem�s al presidente de haber recibido instrucciones del "primer ministro derrotado" para "ganar tiempo" y proteger "la retaguardia constitucional del sistema Orban".El primer ministro sostuvo asimismo que el presidente no puede bloquear una reforma constitucional por discrepar de su contenido. Seg�n explic�, �nicamente podr�a plantear objeciones sobre la regularidad formal de la tramitaci�n, pero no cuestionar el fondo de una modificaci�n aprobada por la mayor�a constitucional exigida. Con ese argumento, trat� de desactivar la estrategia seguida por Sulyok, que ha solicitado un dictamen de la Comisi�n de Venecia del Consejo de Europa sobre el procedimiento.Las cr�ticas a la reforma no proceden �nicamente de Fidesz. Human Rights Watch considera que el nuevo Gobierno tiene un mandato democr�tico para reparar el deterioro del Estado de derecho heredado de la etapa Orban, pero advierte de que ese objetivo debe alcanzarse respetando las garant�as procesales. En sentido contrario, el ex presidente del Tribunal Supremo, Andr�s Baka -cuyo propio mandato fue acortado durante el Gobierno de Orban-, sostiene que el caso h�ngaro es excepcional. "En un Estado de derecho no deber�an utilizarse medidas extraordinarias como estas, pero Hungr�a se ha convertido en un Estado capturado", afirm�, al defender que Sulyok fue designado para garantizar la supervivencia pol�tica del antiguo sistema incluso despu�s de una derrota electoral.Ese diagn�stico encuentra adem�s respaldo en la opini�n p�blica. Seg�n una encuesta del Instituto 21 realizada en mayo, el 67% de los h�ngaros es partidario de que Sulyok abandone la Presidencia.La reforma incluye la recuperaci�n de competencias del Tribunal Constitucional en materia presupuestaria, la creaci�n de una Oficina Nacional para la Recuperaci�n y Protecci�n de los Bienes P�blicos con amplios poderes para combatir la corrupci�n, un l�mite de edad para los magistrados del Tribunal Constitucional -que afectar�a tambi�n a su presidente, P�ter Polt- y una limitaci�n de mandatos parlamentarios con efectos sobre numerosos diputados veteranos.La reforma abre adem�s una inc�gnita jur�dica. La Constituci�n h�ngara ya prev� un procedimiento para destituir al jefe del Estado, pero exige unos requisitos muy distintos. La iniciativa debe contar con el respaldo de al menos una quinta parte de los diputados y ser aprobada por una mayor�a de dos tercios del Parlamento. La decisi�n final, sin embargo, corresponde al Tribunal Constitucional, que debe determinar si el presidente ha vulnerado deliberadamente la Constituci�n o la ley en el ejercicio de sus funciones. El Gobierno de Magyar ha optado por otra v�a: modificar directamente la Constituci�n para poner fin al mandato de Sulyok sin recurrir al procedimiento ordinario.La reforma, sin embargo, mantiene el actual sistema de elecci�n del jefe del Estado. El sucesor de Sulyok no ser� elegido por sufragio universal, sino por el Parlamento, al menos durante esta fase transitoria. El Ejecutivo presenta esa f�rmula como provisional hasta la aprobaci�n de una nueva Constituci�n. Sus cr�ticos consideran, en cambio, que se pierde la oportunidad de reforzar la legitimidad democr�tica de la Presidencia.Magyar ha situado la reforma en un proceso pol�tico m�s amplio y anunci� que, tras el verano, comenzar� la elaboraci�n de una nueva Constituci�n. "Tengamos por fin una ley com�n en la que toda la naci�n pueda reconocerse", afirm�. Para el Gobierno, la destituci�n de Sulyok constituye el primer paso de ese proceso.