EntrevistaEl abogado habla de los desafíos que enfrentan las universidades, las promesas y las deudas que deja la Constitución y el papel del Poder Judicial.PERIODISTA13.07.2026 23:25 Actualizado: 13.07.2026 23:25

El Externado conmemora 140 años de vida. Su rector, Hernando Parra, habla de la eventual prórroga de su período y de las pugnas internas por el poder en la institución. Asegura que la Constitución del 91 fue producto de un ‘consenso pasivo’. LEA TAMBIÉN Doctor Parra, usted está conmemorando muchas cosas. Primera, los 140 años del Externado…Son 140 años educando para la libertad, formando juventudes, creyendo en Colombia, fundiendo optimismo en todas estas generaciones que han pasado por el Externado y que han dado luz a ella.El Externado se ha caracterizado por ser un centro educativo para la clase media y gente de provincia. ¿Sigue teniendo ese sello?No tenemos la impronta de hace 30, 40, 50 años, porque a la provincia han llegado nuevas universidades, nuevos espacios educativos. Si bien no recibimos personas en número tan alto de provincia para pregrado, sí lo hacemos para posgrado, a través de tres extensiones en diferentes ciudades del país.Lo segundo que se está conmemorando son los 35 años de la Constitución del 91. En los 35 años de la carta política, el Externado ha sido alma de esta Constitución. Muchas de sus disposiciones e instituciones creadas fueron producto de los estudios del Externado, del profesor Carlos Restrepo y del doctor Hinestrosa.Y con motivo de esas conmemoraciones, el Externado organizó un gran congreso mundial de constitucionalistas que tuvo más de 2.500 asistentes, entre juristas nacionales y extranjeros, cuyo lema fue el de la Constitución sostenible. ¿Qué amenaza hoy esa sostenibilidad y esa supervivencia?Muchas cosas. Las constituciones y el derecho mismo son una de las grandes conquistas de la humanidad, con el fin de ponernos unas reglas de juego nosotros mismos para poder convivir, coexistir. Las constituciones no son un invento tan antiguo. Tienen 300, 400 años. Lo que pasa es que hoy el constitucionalismo y las constituciones están recibiendo muchos ataques de diferentes frentes, el ambiental, por ejemplo, por el cambio climático sin antecedentes que vivimos. También del frente tecnológico, porque la inteligencia artificial puede empezar a sustituir muchas de las decisiones que tomamos.Por lo que ninguno de esos dos temas podía faltar en este congreso…Claro que no. Otro aspecto que tratamos fue el de la crisis de los partidos políticos en Colombia.Pero el mundo anda así, parecido…¿Y qué ha ocurrido con eso? Que se les ha dado paso a los populismos de un lado y de otro, a extremismos, a sentidos mesiánicos.¿O sea, usted cree que el populismo es consecuencia de la falta de partidos?Sí. Es consecuencia de la falta de partidos y de la falta de ejes ideológicos en los Estados. Nos hemos quedado quietos y nos sorprendemos de lo que pasa en Estados Unidos o en Argentina; nosotros mismos estamos viviendo lo mismo.¿Qué promesas cumplió la Constitución del 91 y cuáles nos sigue debiendo?El listado sería enorme de las cumplidas y de las no cumplidas. Pero quiero destacar algo de la Constitución del 91, con todas las fallas que pueda tener. Que acercó la ley al ciudadano. Es una Constitución que abrió la posibilidad para reconocer, por ejemplo, nuestras etnias, nuestra diversidad cultural, la pluralidad. En Colombia antes esto existía, pero como una especie de concepto intelectual.La Constitución fue producto de un consenso. Pero no fueron muchos los votantes…Hubiese sido deseable que muchos más colombianos hubiesen participado en el año 90 en todo el proceso constituyente. No lo hicieron. Pero esa es una cosa. Yo como ciudadano tengo la convicción de que esta Constitución del 91 es fruto de un consenso pasivo.Hernando Parra es el más opcionado como nuevo rector de la Universidad Externado de Colombia. Foto:Parra Nieto Abogados¿Fruto de un consenso pasivo?Sí, porque yo le atribuyo mucho la falta de participación en ese momento al temor que vivíamos. Recordemos que era una época de mucha violencia.¿Pero cuándo, en Colombia, hemos vivido sin temor?Concretamente, en esa época teníamos la gran amenaza de Pablo Escobar y las personas tenían temor de acercarse a las urnas. Tal vez si no hubiéramos tenido esa coyuntura, la participación hubiese sido mucho mayor. Pero repito: para mí, como ciudadano, la Constitución del 91 fue fruto de un consenso pasivo; y hoy todos ciudadanos, con o sin formación académica, saben que existe en la Constitución una acción que lo protege como ciudadano que es la acción de tutela.¿Usted cree que las instituciones colombianas, y en particular me refiero a las cortes, a la justicia, a los órganos de control, han demostrado estar preparadas ante los tremendos embates del Ejecutivo o, por decir lo menos, los enfrentamientos antidemocráticos que se han vivido? Me siento muy satisfecho como ciudadano con el desempeño del Poder Judicial. A este, en los últimos tiempos, se le ha desconocido su independencia. Pero ha logrado ratificar el principio de la separación de poderes, ha demostrado autonomía y carácter y debe seguirlo demostrando con mayor ahínco, porque es una de las grandes garantías que brinda la Constitución: el hecho de que exista autonomía e independencia de los poderes y separación entre ellos mismos, sin que se elimine la colaboración armónica en la realización de los fines del Estado.Doctor Hernando, estos 140 años del Externado coinciden con que su rectoría, bastante respetada, termina su período, pero es prorrogable por tres años más. ¿Por qué no?Creo, María Isabel, en la necesidad de los relevos, de las nuevas orientaciones. Sí existe la posibilidad de extender mi período rectoral por tres años más. Pero antes de posesionarme hice la promesa de que cumpliría el término que estaba contemplado en los estatutos, sin acudir a esa extensión.¿O sea, descarta esa prórroga?No estoy considerando prorrogar mi período. Sin embargo, muchos profesores amablemente se han acercado a mí, junto con la comunidad universitaria, a solicitarme que lo considere, y lo estoy reflexionando. El Externado necesita también crear nuevos liderazgos. En 140 años ha tenido siete rectores, yo soy el séptimo. Es importante que la universidad adopte ya un esquema de relevos en liderazgos para que pueda asegurar también su futuro.A ver: usted viene, digámoslo así, de la rama del doctor Hinestrosa, luego de que el rector Juan Carlos Henao, falleciera. Pero con su rectoría se han mantenido a raya una cantidad de tensiones, de conflictos internos por el poder que, es público, existen por allá…Bueno, es parte del ADN del Externado la diversidad de pensamiento. Es normal que existan esas tensiones, corrientes diferentes, a veces contrapuestas y muy contrapuestas. Pero mi tarea como rector es gestionarlas. Creo que las he podido atender. No han desaparecido ni desaparecerán, pero deben ser bien manejadas. No puedo decir que haya logrado el mejor ambiente, pero sí creo que hoy es mucho más efectivo.Por eso mismo le digo que si se prorroga un tiempo su rectoría, garantizaría ese ambiente sereno en el interior de la institución, manteniendo calmadas esas guerras de poder que existen y que tampoco son ajenas a otras universidades. ¿Por qué no la prórroga, cuando usted ha logrado mantener controlado el conflicto?No quisiera que esa extensión generara otro frente de tensión.También resulta casi inevitable que si usted se va, se genere…Tenemos tantos problemas que debo dedicarme a muchos desafíos y no encontraría el sosiego necesario si no me llegara a respaldar un consenso en la universidad.Hago la salvedad de que no soy externadista. Quiero y tengo infinita gratitud con mi alma mater, la Universidad del Rosario. Y recuerdo que durante muchos años, el Rosario era la envidia del Externado porque producíamos presidentes y ustedes, en cambio, el primer presidente que producen es el doctor Gustavo Petro Urrego. ¿Satisfechos?Es motivo de regocijo. Porque es el reconocimiento a la diversidad; la confirmación de que el Externado alberga todas las tendencias ideológicas, políticas, inclusive religiosas. A mi juicio, la elección del presidente Petro lo que hizo fue ratificar algo que el Externado siempre ha tenido: una pluralidad en todo sentido y es parte de nuestro orgullo.En esa misma línea, recuerdo que el doctor Eduardo Montealegre propuso que el presidente Petro, como expresidente, (si es que llega a soltar el poder), sea el nuevo rector del Externado. ¿A usted le gustaría esa escogencia?Mi sucesor deberá ser designado con aplicación integral de los estatutos. Si esa aspiración encuentra cabida en ellos, será bienvenida. Nuestros estatutos son exigentes en ese sentido y deben serlo.Hernando Parra Nieto Foto:Hernando Parra NietoCreo que exigen 15 años de profesorado…Pues los estatutos son una pista de aterrizaje para que llegue a la rectoría cualquier persona que conozca la universidad, que se haya formado en ella y que haya vivido el espíritu y ánimo externadistas. Por lo tanto, el Externado no debe ser un refugio de llegada para personas que simplemente aspiren a esa rectoría y nada más. Que nunca hayan trabajado para la universidad o le hayan aportado.¿Por esa razón el doctor Montealegre no pudo ser rector?Creo que tal vez él es quien mejor puede calificarse. Si tiene el espíritu, si le aporta a la universidad, pero probablemente esos requisitos, aunque no soy juez para esos casos, tendrán que verificarse.¿Él es uno de los que integran los bandos de la disputa interna por el poder?Ya no es profesor. Entre otras cosas, renunció expresamente y se fue.Ah, recuerdo que en la época del doctor Henao, aspiró a que le pagaran unos estudios en el exterior y el Externado no lo hizo… ¿Se pondría por eso bravo?Entiendo que el doctor Henao no atendió alguna petición que le hizo y eso desembocó en su renuncia inmediata y se fue. Y como no es profesor actualmente, pues no puede aspirar a la rectoría. Como tampoco el presidente Petro, porque no son profesores, no han hecho la carrera docente. O sea, ninguno de los dos tiene posibilidad en este momento de llegar a la rectoría según los estatutos vigentes, desarrollados de acuerdo con la autonomía universitaria.¿Qué opina de esta disputa actual entre el presidente saliente y el entrante? ¿Considera que por eso puede haber algún peligro para la Constitución o para la institucionalidad a raíz de este ambiente pugnaz entre si empalman o no, si reconocen o no el resultado, si el presidente es legítimo, si se puede posesionar en una base militar, y todo lo demás?Es que los reconocimientos por parte del presidente saliente no son condición para que el entrante electo se posesione. Existe además un reconocimiento de la Constitución, de acuerdo con las leyes electorales, de que quien sea el presidente elegido por la mayoría debe ser reconocido. No es deseable que se siga agudizando la polarización tan extrema en nuestro país. Naturalmente puede haber divergencias, pero tienen que solucionarse y sopesarse en beneficio del país. No podemos seguir enfrentados en estas situaciones que no le hacen bien. Nuestro país necesita crecer, desarrollarse, generar empleo, inversión para atender todas las demandas sociales. La mejor reforma social necesita los recursos para poder llegar a muchos estratos de la población y producir empleo. Creo más en el empleo que en los subsidios.También quería preguntarle por la escolaridad en el Externado. Estamos viendo un cambio profundo en la tasa demográfica de la población universitaria. La inteligencia artificial ha cambiado la importancia y por lo tanto el atractivo de ciertas carreras universitarias, lo cual está obligando a que los centros de estudio se modernicen, quiten unas y creen otras. ¿Cuál es en ese sentido la situación del Externado?Según vi en un diario económico, en Colombia en los últimos cinco años se han cerrado 800 colegios privados. La inversión de la pirámide demográfica es una realidad. Los estudiantes desean carreras más simples, más concretas y más aplicables. El Externado reconoce esa realidad. Primero ha tenido que reducir, como muchas otras, el término de sus carreras de diez semestres a ocho. Ha tenido que incorporar todos los elementos de la tecnología y la inteligencia artificial. La información está ahí. Tenemos que darles hoy a los estudiantes otros elementos para que desarrollen su capacidad de pensamiento, de raciocinio, de trabajo en grupo, de análisis crítico. Esos elementos se convirtieron en la verdadera esencia de la educación. La universidad sigue siendo importante, pero tiene que abrirse a otros campos.¿Y nuevas carreras?El Externado abrió la primera carrera de Ciencia de Datos, una de nuestras carreras más exitosas. Graduamos la primera promoción bajo mi rectoría. Habrá ofertas técnicas y tecnológicas novedosas como agrotech, contabilidad tecnológica, informática. Serán grandes avances. Espero presentar a la comunidad, antes de que termine el año, todo ese nuevo proyecto educativo.Para despedirlo, usted tiene fama de hacerle honor a ese dicho de que detrás de todo gran hombre hay una gran mujer. No conozco a su esposa, pero todo el que la conoce dice que es fantástica…Mi esposa es mi energía. Se llama Marcela González Bernal, es abogada. A sus consejos le debo, entre otras cosas, haber llegado a la rectoría. Me inspiró a que me preparara, no a que esperara simplemente a que me la ofrecieran sobre un cojín. Siempre la persona que me orienta es Marcela.¿Entonces será a ella a la que tendremos que convencer de que se quede en la rectoría del Externado tres años más?Depende de Marcela. Si me quieren convencer, primero a ella. (Risas).MARÍA ISABEL RUEDAEspecial para EL TIEMPO Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.