NoticiaMás de 2.000 expertos de todo el mundo defendieron los principios de la Constitución del 91 como la mejor respuesta frente a la polarización.Hernando Parra, rector de la Universidad Externado. Foto: Archivo particular.PERIODISTA JUDICIAL09.07.2026 12:57 Actualizado: 09.07.2026 12:57
La Universidad Externado, cuna del Derecho en Colombia, fue la sede del Congreso Mundial de Derecho Constitucional, que por primera vez tuvo a Bogotá como anfitriona, en el marco de la conmemoración de los 35 años de la Constitución Política de 1991. Durante una semana, más de 2.000 académicos, jueces y expertos de todo el mundo se reunieron para hacer un balance sobre los logros y los retos de una Carta Política que puso en el centro la defensa de los derechos fundamentales y de los pilares de la democracia, como la separación de poderes y el sistema de pesos y contrapesos.Constitucionalistas de la talla de Tom Ginsburg, David Landau, Mila Versteeg y los colombianos Catalina Botero, Rodrigo Uprimny y Manuel José Cepeda reiteraron la vigencia de la Constitución de 1991 y defendieron los principios que la han convertido en un referente internacional en materia de derechos y garantías ciudadanas."El mensaje que ha surgido de este Congreso Mundial es que se proteja la Constitución del 91 frente a la polarización. Muchos países atraviesan situaciones de polarización y el riesgo es enorme, porque si uno de los extremos quiere apropiarse de la Constitución, cambiarla e imponer una constitución de bolsillo, pierde sentido ese pacto fundamental que nos une y nos protege a todos. De ahí ese llamado tan importante para Colombia", le dijo a este diario el exministro Manuel José Cepeda. En la agenda académica se discutieron las reformas pendientes para responder a desafíos como el cambio climático y la inteligencia artificial, a la vanguardia de las transformaciones sociales. También se abordaron la independencia judicial, los retos del constitucionalismo colombiano y el papel de las cortes en un contexto político marcado por la transición de Gobierno, en el que han cobrado fuerza propuestas como una constituyente y se ha tensionado la institucionalidad con el desconocimiento o condicionamiento de los resultados de las elecciones presidenciales y con conceptos como el de la desobediencia civil."Es una Constitución que nació en un momento muy difícil, pero que logró consensos políticos muy importantes y que, poco a poco, ha sido apropiada por la ciudadanía. Lo vemos, por ejemplo, en mecanismos como la acción de tutela, que ha permitido conquistar derechos para muchas poblaciones; también hizo posible un proceso de paz complejo y polémico, pero que, a mi juicio, tuvo consecuencias muy positivas", dijo, por su parte, el jurista Uprimny.Se hizo un balance, asimismo, de la efectividad de mecanismos como la declaración del Estado de Cosas Inconstitucional para la superación de violaciones sistemáticas a los derechos humanos como el desplazamiento forzado o el hacinamiento carcelario.En el plano internacional, uno de los principales ejes de discusión fue la amenaza del populismo y, sobre todo, el fortalecimiento de modelos de presidencialismo con discursos autoritarios que ponen a prueba las democracias. También se analizó el papel de los jueces frente a las extralimitaciones de los otros poderes y los mecanismos institucionales para evitar retrocesos en los derechos fundamentales ya conquistados. Se abordó el proceso constituyente en Panamá, la reforma constitucional que introdujo la elección de jueces y magistrados en México y el papel del derecho constitucional en la transición de poder en Venezuela.Así mismo, las reacciones del aparato judicial en países como Estados Unidos, donde el Tribunal Supremo mantuvo el derecho a la ciudadanía por nacimiento que el presidente Donald Trump pretendía derogar. Sara Valentina Quevedo Delgado Redacción Justicia Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.












